Domingo, 07 de agosto de 2011

ZENIT nos? ofrece la alocuci?n que Benedicto XVI dirigi?el domingo 10 de Julio de 2011 a los fieles congregados en el patio del Palacio Apost?lico de Castel Gandolfo para el rezo del ?ngelus.

?Queridos hermanos y hermanas!

Os agradezco que hay?is venido para la cita del ?ngelus aqu? a Castel Gandolfo, donde he llegado hace pocos d?as. Aprovecho de buen grado la ocasi?n para dirigir mi saludo cordial tambi?n a todos los habitantes de esta querida ciudad, con el deseo de una buena estaci?n estival. Saludo en particular a nuestro Obispo de Albano.

En el Evangelio de este Domingo (Mt?13,1-23), Jes?s se dirige a la multitud con la c?lebre par?bola del sembrador. Es una p?gina de alg?n modo ?autobiogr?fica?, porque refleja la experiencia misma de Jes?s, de su predicaci?n: ?l se identifica con el sembrador, que esparce la buena semilla de la Palabra de Dios, y percibe los diversos efectos que obtiene, seg?n el tipo de acogida reservada al anuncio. Hay quien escucha superficialmente la Palabra pero no la acoge; hay quien la acoge en el momento pero no tiene constancia y lo pierde todo; hay quien es abrumado por las preocupaciones y seducciones del mundo; y hay quien escucha de manera receptiva como la tierra buena: aqu? la Palabra da fruto en abundancia.

Pero este Evangelio insiste tambi?n en el ?m?todo? de la predicaci?n de Jes?s, es decir, justamente, en el uso de las pr?bolas. ??Por qu? les hablas en par?bolas??, preguntan los disc?pulos (Mt?13,10). Y Jes?s responde poniendo una distinci?n entre ellos y la multitud: a los disc?pulos, es decir a los que ya se han decidido por ?l, les puede hablar del Reino de Dios abiertamente, en cambio a los dem?s debe anunciarlo en par?bolas, para estimular precisamente la decisi?n, la conversi?n del coraz?n; las par?bolas, de hecho, por su naturaleza requieren un esfuerzo de interpretaci?n, interpelan a la inteligencia pero tambi?n a la libertad. Explica San Juan Cris?stomo: ?Jes?s ha pronunciado estas palabras con la intenci?n de atraer a s? a sus oyentes y de solicitarlos asegurando que, si se dirigen a ?l, los sanar? (Com. al Evang. de Mat., 45,1-2). En el fondo, la verdadera ?Par?bola? de Dios es Jes?s mismo, su Persona, que, en el signo de la humanidad, esconde y al mismo tiempo revela la divinidad. De esta manera Dios no nos obliga a creer en ?l, sino que nos atrae hacia S? con la verdad y la bondad de su Hijo encarnado: el amor, de hecho, respeta siempre la libertad.

Queridos amigos, ma?ana celebraremos la fiesta de San Benito, Abad y Patr?n de Europa. A la luz de este Evangelio, mir?mosle como maestro de la escucha de la Palabra de Dios, una escucha profunda y perseverante. Debemos siempre aprender del gran Patriarca del monaquismo occidental y dar a Dios el lugar que ?l espera, el primer lugar, ofreci?ndoLe, con la oraci?n de la ma?ana y de la tarde, las actividades cotidianas. La Virgen Mar?a nos ayude a ser, seg?n su modelo, ?tierra buena? donde la semilla de la Palabra pueda dar mucho fruto.

[Despu?s del ?ngelus, dijo:]

Queridos hermanos y hermanas, hoy se celebra el considerado ?Domingo del Mar?, es decir la Jornada para el apostolado en el ?mbito mar?timo. Dirijo un pensamiento particular a los Capellanes y a los voluntarios que se prodigan en el cuidado pastoral de los marineros, de lo pescadores y de sus familias. Aseguro mi oraci?n tambi?n por los marineros que por desgracia se encuentran secuestrados por actos de pirater?a. Auspicio que sean tratados con respeto y humanidad, y rezo por sus familiares, para que sean fuertes en la fe y no pierdan la esperanza de reunirse pronto con sus seres queridos.

[Despu?s salud? a los peregrinos en distintas lenguas. En franc?s, dijo:]

En este tiempo de vacaciones, queridos peregrinos franc?fonos, y particularmente del coro de la bas?lica de Nuestra Se?ora de Lausanne, os invito a recobrar fuerzas maravill?ndoos ante el esplendor de la Creaci?n. Padres, ?ense?ad a vuestros hijos a observar la naturaleza, a respetarla y a protegerla como un don magn?fico que nos hace presentir la grandeza del Creador! Hablando en par?bolas, Jes?s utiliz? el lenguaje de la naturaleza para explicar a sus disc?pulos los misterios del Reino. ?Que las im?genes que usa se nos hagan familiares! Recordemos que la realidad divina est? escondida en nuestra vida cotidiana como la semilla enterrada en la tierra. ?En nosotros hagamos que d? fruto! ?Feliz domingo a todos!

[En espa?ol, dijo:]

Saludo con afecto a los peregrinos de lengua espa?ola que han venido hasta aqu? para participar en esta oraci?n mariana, en particular al grupo de la Hermandad de la Veracruz, de Algaba, as? como a cuantos se han unido a nosotros a trav?s de la radio y la televisi?n. La imagen del Sembrador que nos propone el Evangelio de hoy nos invita a acoger con el coraz?n abierto y puro la Palabra de Dios, para que produzca abundante fruto. Pidamos a la Virgen Mar?a que nos ayude a estar siempre dispuestos, como ella, a recibir con gozo todo lo que el Se?or nos dice. Feliz domingo.

[Traducci?n del original pluriling?e por Patricia Navas
?Librer?a Editrice Vaticana]?


Publicado por verdenaranja @ 20:07  | Habla el Papa
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