Lunes, 08 de agosto de 2011

ZENIT? publica las palabras que dirigi? Benedicto XVI el domingo 17 de Julio de 2011 al rezar la oraci?n mariana del ?ngelus junto a los peregrinos que llenaban el patio del Palacio Apost?lico de Castel Gandolfo.

Queridos hermanos y hermanas:

Las par?bolas evang?licas son breves narraciones que Jes?s utiliza para anunciar los misterio del Reino de los Cielos. Al utilizar im?genes y situaciones de la vida cotidiana, el Se?or ?quiere indicarnos el aut?ntico fundamento de todo. Nos muestra... al Dios que act?a, que entra en nuestras vidas y nos quiere tomar de la mano" (Jes?s de Nazaret I, Benedicto XVI-Joseph Ratzinger, La esfera de los libros, 2007). Con estas reflexiones, el divino Maestro invita a reconocer ante todo la primac?a de Dios Padre: donde no est?, no puede haber nada bueno. Es una prioridad decisiva para todo. Reino de los cielos significa, precisamente, se?or?o de Dios, y esto quiere decir que su voluntad debe ser asumida como el criterio-gu?a de nuestra existencia.

El tema contenido en el Evangelio de este domingo es precisamente el Reino de los cielos. El ?cielo? no debe ser entendido s?lo en el sentido de esa altura que est? encima de nosotros, pues ese espacio infinito posee tambi?n la forma de la interioridad del hombre. Jes?s compara el Reino de los cielos con un campo de trigo para darnos a entender que dentro de nosotros se ha sembrado algo peque?o y escondido, que sin embargo tiene una fuerza vital que no puede suprimirse. A pesar de los obst?culos, la semilla se desarrollar? y el fruto madurar?. Este fruto ser? bueno s?lo si se cultiva el terreno de la vida seg?n la voluntad divina. Por eso, en la par?bola de la ciza?a (Mateo 13,24-30), Jes?s advierte que, despu?s de la siembra del due?o, ?mientras todos dorm?an?, aparece ?su enemigo?, que siembra la ciza?a. Esto significa que tenemos que estar preparados para custodiar la gracia recibida desde el d?a del bautismo, alimentando la fe en el Se?or, que impide que el mal eche ra?ces. San Agust?n, comentando esta par?bola, observa que ?primero muchos son ciza?a y luego se convierten en grano bueno?. Y agrega: ?si ?stos, cuando son malos, no fueran tolerados con paciencia, no lograr?an el laudable cambio" (Quaest. septend. in Ev. sec. Matth., 12, 4: PL 35, 1371).

Queridos amigos, el libro de la sabidur?a, del que? hoy est? tomada la primera lectura, subraya esta dimensi?n del Ser divino: ?porque, fuera de Ti, no hay otro Dios que cuide de todos? porque tu fuerza es el principio de tu justicia y tu dominio sobre todas las cosas te hace indulgente con todos? (Sabidur?a 12, 13.16). Y el salmo 85 lo confirma: ??T? Se?or eres bueno e indulgente, rico en misericordia con aquellos que te invocan? (vers?culo 5.). Por tanto, si somos hijos de un Padre tan grande y bueno, ?tratemos de parecernos a ?l! ?ste era el objetivo que Jes?s se planteaba con su predicaci?n. Dec?a a quien lo escuchaba: ?Sed perfectos como es perfecto el Padre que est? en los cielos? (Mateo, 5,48). Encomend?monos con confianza a Mar?a, a quien ayer invocamos con la advocaci?n de la Virgen Sant?sima del Monte Carmelo, para que nos ayude a seguir fielmente a Jes?s, y de este modo vivir como verdaderos hijos de Dios.

[Tras rezar el ?ngelus el Papa dirigi? su saludo a los peregrinos en varios idiomas. En italiano, afirm?:]

Con profunda preocupaci?n sigo las noticias procedentes de la regi?n del Cuerno de ?frica, y en particular de Somalia, golpeada por una grav?sima sequ?a y, posteriormente, en algunas zonas, tambi?n por fuertes lluvias, que est?n causando una cat?strofe humanitaria. Innumerables personas est?n huyendo de esa tremenda carest?a en b?squeda de comida y de ayuda.

Deseo que aumente la movilizaci?n internacional para enviar inmediatamente auxilio a nuestros hermanos y hermanas, que ya han sufrido tanto, entre quienes se encuentran tantos ni?os. Que no les falte a estas poblaciones que sufren nuestra solidaridad y el apoyo concreto de todas las personas de buena voluntad.

[En franc?s:]

Queridos peregrinos franc?fonos, el tiempo de vacaciones es ciertamente propicio para un enriquecimiento cultural y espiritual. A trav?s de los innumerables sitios y monumentos que visit?is, pod?is descubrir la belleza de este patrimonio universal que nos une a nuestras ra?ces. Prestad atenci?n para dejaros interpelar por el hermoso ideal que animaba a los constructores de catedrales y abad?as, cuando edificaban estos signos vibrantes de la presencia de Dios en nuestra tierra. Que este ideal se convierta en vuestro ideal y que el Esp?ritu Santo, que escruta en el fondo de los corazones, os inspire para rezar en estos lugares, dando gracias e intercediendo por la humanidad del tercer milenio. Os bendigo de todo coraz?n, en particular a las familias aqu? presentes.

[En espa?ol:]

Saludo con afecto a los peregrinos de lengua espa?ola presentes en esta oraci?n mariana, as? como a los que se unen a ella por medio de la radio y la televisi?n. La liturgia de hoy nos presenta a Dios, bondadoso y rico en clemencia, que gobierna el mundo con sabidur?a y cuya paciencia no tiene medida, otorgando al pecador el tiempo necesario para la conversi?n. En estos d?as, que para muchos son de descanso, invito a todos a abrir el coraz?n a la divina Palabra, para aprender c?mo se comporta Aquel que todo lo puede y reflejar en nuestras vidas la grandeza de su amor y misericordia. Que a ello nos ayude la Sant?sima Virgen Mar?a. Feliz domingo.

[En polaco:]

Doy la bienvenida a los polacos que han llegado hasta Castel Gandolfo. Saludo tambi?n a vuestros compatriotas en Polonia y por el mundo. Ayer celebramos la memoria de Mar?a, Madre de Dios del Escapulario [Virgen Mar?a del Monte Carmelo]. El escapulario es un signo particular de la uni?n con Jes?s y Mar?a. Para aquellos que lo llevan constituye un signo del abandono filial en la protecci?n de la Virgen Inmaculada. En nuestra batalla contra el mal, que Mar?a, nuestra Madre, nos envuelva en su manto. Os encomiendo a su protecci?n y os bendigo de coraz?n.

[?Libreria Editrice Vaticana
Traducci?n por Jes?s Colina]?


Publicado por verdenaranja @ 22:58  | Habla el Papa
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