Martes, 09 de agosto de 2011

Homil?a de monse?or Jos? Luis Mollaghan, arzobispo de Rosario en la profesi?n perpetua de la hermana Mar?a Sabrina del Dios Escondido (Pueblo Esther, 16 de julio de 2011) (AICA)

PROFESI?N PERPETUA?????????

Queridos hermanos:

El Carmelo del Ni?o Jes?s de Praga y nuestra Arquidi?cesis de Rosario, como Iglesia particular, se llenan de alegr?a por esta nueva profesi?n religiosa; y se unen fervientemente en la oraci?n con todos ustedes, dando gracias a Dios.

Podemos decir, que cada profesi?n religiosa es un signo del llamado de Dios, un verdadero momento de gracia, que no termina hoy, sino que comienza hoy y se prolonga para dar verdadero fruto.

Por ello estamos aqu?, junto a la querida comunidad de carmelitas, que est? en el coraz?n de esta Iglesia diocesana, y hace m?s presente la riqueza de la vida contemplativa.

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Celebraci?n de la Virgen del Carmen

Celebramos el d?a de la Virgen del Carmen. El Evangelio que escuchamos se refiere a la Madre de Jes?s. El que hace la voluntad de Dios es mi madre, mi hermano y mi hermana. Mar?a es la Madre de Jes?s, porque dio a luz a su hijo, y se puede agregar tambi?n, porque hizo de un modo ejemplar el camino de la fe y del seguimiento de Jes?s, hija fiel a la voluntad del Padre del cielo.

Precisamente, como dice la Plegar?a de la Bendici?n que dentro de un momento voy a rezar, en tu pueblo resplandece la Hija de Si?n, la Virgen Sant?sima, en cuyo seno recibi? al Verbo encarnado para la salvaci?n del mundo.

Por esto hoy nos dirigimos a Mar?a como Patrona y Madre nuestra. De ella recibimos el cuidado y la protecci?n, que significa su escapulario; y al mismo tiempo estamos llamados a imitarla y a venerarla mediante nuestra fidelidad a su Hijo.

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Los votos perpetuos

En esta misma Plegaria de Bendici?n, la Iglesia manifiesta que cada consagrada abandon? todo para seguir a Cristo, y unirse a Dios con un coraz?n ardiente en el suave v?nculo del amor.

Dentro del plan de salvaci?n, hoy tambi?n se hace realidad el llamado a la Hermana Mar?a Sabrina del Dios escondido, para vivir en el Carmelo una vida de santidad y de intimidad con ?l, y para alcanzar una comuni?n m?s profunda con ella misma.

Por eso vamos a pedir, que por medio de la profesi?n perpetua ?el Se?or mire con ojos bondadosos a esta hija suya", que le infunda " el Esp?ritu que santifica, para que lo que alegremente ha prometido por tu don, lo cumpla fielmente con tu ayuda? (Plegaria de Bendici?n).

De este modo, por medio del signo nupcial que Jes?s quiere para la Hermana Mar?a Sabrina, que ella acepta libremente y hace suyo en esta celebraci?n; promete vivir para toda su vida la castidad perfecta, la pobreza alegre y la obediencia generosa; como Jes?s mismo, que se hizo pobre, humilde y obediente.

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?Del Dios escondido?

El misterio de Dios escondido mira a la grandeza y a la profundidad de Dios; a la presencia que buscaba el profeta El?as, y que le hace esperar y confiar en su presencia ?porque el Se?or va a pasar?(1Re 19,11)?,y que descubre en una brisa tenue, en un susurro apenas audible; de tal manera que ? al sentirlo, El?as se tapo el rostro con el manto? (vs.12.13). Para ello, tuvo que alejarse del tumulto, cruzar el desierto, subir a la soledad de la monta?a: para que la voz callada traiga la presencia que lo sobrecoge (1Re 19,11, Com, Luis A. Schokel, ib.).

El nombre religioso que va a llevar en adelante la Hermana Mar?a Sabrina del Dios escondido, tambi?n se?ala de alg?n modo un particular llamado, una presencia en su vida religiosa del amor de Dios. La Hermana Mar?a Sabrina eligi? llamarse "del Dios escondido", un nombre que toca el coraz?n mismo de su vocaci?n de la carmelita, y a preguntarse en la oraci?n ? dime amado d?nde pastoreas, donde recuestas tu reba?o..." (Cantar,1,7). Seguramente cada d?a, la Palabra de Dios responder? a su busqueda, cuando repita con las palabras del salmo 26: " Se?or buscar? tu rostro" (26, 8), y tambi?n a suplicar, Se?or ?no me ocultes tu rostro? (26,9).

La carmelita siempre busca a Dios escondido; y para encontrarlo, dice San Juan de la Cruz, el alma, debe buscarlo ?en fe y en amor?, porque la fe y el amor son los que la guiar?n hasta donde est? Dios, y el amor, es la gu?a que la encamina? (C?ntico espiritual, n ?1).

Ser? una voz que resuena en el fondo de su ser de carmelita, que la invita a ponerse en marcha, a caminar en la b?squeda del rostro divino. Y por eso, a lo largo de este camino y de esta subida muchas veces oscura, que implica pruebas y gozos, surgir? para ella como una gracia en lugar del temor, la valent?a; en lugar del des?nimo, la esperanza: y por eso tambi?n cuando exprese su anhelo de "contemplar la bondad del Se?or", escuchar? sosegada las palabras del salmo: ??ten ?nimo, espera en el Se?or? (salmo 27, v.14; cfr. La Biblia, Com. P. Luis A. Schokel, ib.)

Asimismo buscar al Dios escondido significar? para la Hermana Mar?a Sabrina preguntarse tambi?n por su misi?n como carmelita, y lo qu? le pide el Se?or en su coraz?n. La respuesta, ser? seguramente para ella, conforme a su vocaci?n, una invitaci?n que no se puede postergar.

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Buscarlo en la oraci?n, en su Palabra y en la Eucarist?a

En su vida en el Carmelo, el Dios escondido?, le recordar? a la Hermana Mar?a Sabrina, que al buscarlo cada d?a, es ?l mismo quien la atrae primero con su gracia, y la llama a escucharlo en su Palabra, que le habla y le comunica su amor ?para que tengamos vida abundante? (cf. Juan 10,10).

En un mundo que considera a Dios como alguien extra?o, y muchas veces superfluo, esa atracci?n hace que la vida en el Carmelo, por el contrario, vaya detr?s suyo y reconozca que solo ?l tiene ?palabras de vida eterna ( Juan 6,68), (cfr. Verbum Domini, Int. 2 ); de tal manera que la respuesta de su vida personal y en la comunidad sea, como dec?a el Papa , ?una ex?gesis viva de la Palabra de Dios?.

Al mismo tiempo, el misterio de Dios escondido est? presente en la Eucarist?a, oculto bajo las apariencias del pan y del vino; "latens deitas", a quien adoramos y celebramos en la Misa. All?, m?s que en la cruz, como cantamos en el ?Adorote devote?, donde se escond?a la divinidad, ahora tambi?n se esconde su humanidad

Aqu? est? Dios, para contemplarlo con la fe, aunque no lo pueda ver la vista, ni tocar el tacto. Aqu? est? el Se?or escondido, que es Dios vivo, sacramentalmente presente, en medio nuestro, para que nos acerquemos a ?l, para transformarnos con " un amor que llega ?hasta el extremo? (Jn 13, 1), un amor que no conoce medida" (Ecc. de Euch.,n ? 11).

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La vocaci?n de consagrada; para alabar, suplicar, amar

Este encuentro con Dios, le pide a la Hermana Mar?a Sabrina que viva como una carmelita consagrada para ?l. Escondida en Dios para alabar, para suplicar, para amar. La vida contemplativa es un camino para crecer en este misterio de Amor, que es la b?squeda del encuentro con Dios, que como en Emma?s, Cristo nos ofrece plenamente (Lc 24, 27-28).

Sabemos que nada puede asemejarse a quien experiment? este camino de amor, sabiendo que al fin el motivo de la gloria tambi?n pasa por la cruz, donde est? la salvaci?n (Gal.6,14). ?sta, como dec?a Santa Teresa Benedicta, refiri?ndose a la cruz, cambi? su vida y, ?como dice? ?fue mi primer encuentro con aquella fuerza divina que da la Cruz a aquellos que la llevan. Por primera vez me apareci? visiblemente la Iglesia, nacida de la pasi?n de Cristo y victoriosa sobre la muerte?.

Por elllo, pedimos tambi?n que el amor a Cristo crucificado sea para la Hermana Maria Sabrina la fuerza que anime su vida, y la impulse a amar a la Iglesia. (Homil?a de la canonizaci?n, 11 de octubre de 1998); con la llama del amor, que enciende su coraz?n.

No obstante, nunca estamos solos o somos creyentes aislados, sino que somos miembros de la Iglesia, y nuestra fe e incorporaci?n a Ella por el bautismo asegura nuestra adhesi?n filial, que en el Carmelo est? llamada a crecer profundamente y a dar frutos. Por tanto, agradezcamos al Se?or por el don de la Iglesia; donde el Dios escondido se manifiesta y se hace visible por su Palabra y los sacramentos, as? como por la vida de los santos.

De esta manera, en el Carmelo tambi?n debe crecer el amor por el pr?jimo, por la di?cesis, por las misiones. Este amor es la medida de su amor por Dios; que transciende el monasterio y la clausura, y se hace efectivo por la oraci?n.

Como dec?a Santa Teresa, y la la comunidad del Carmelo lo recordaba enla invitaci?n a esta consagraci?n: este es vuestro llamamiento, estos han de ser vuestros negocios, vuestros deseos, vuestras l?grimas, vuestras peticiones (Camino de perfecci?n, Pr. 5).

Que la Virgen del Carmen, a quien hoy filialmente invocamos, proteja con su manto a la Hermana Mar?a Sabrina, as? como a tu familia, a sus padres, hermanos y amigos, a los sacerdotes y a todos los que estuvieron cerca de su vocaci?n religiosa, y a esta querida comunidad del Carmelo de Ni?o Jes?s de Praga, en la que hoy va a hacer tu profesi?n solemne. As? sea.?

Mons. Jos? Luis Mollaghan, arzobispo de Rosario?


Publicado por verdenaranja @ 23:02  | Homil?as
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