Domingo, 14 de agosto de 2011

Homil?a de monse?or Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas en el 17? domingo durante el a?o (24 de julio de 2011). (AICA)

INDIFERENCIA PELIGROSA??????????????

El Evangelio de este domingo (Mt. 13,44-52), nos presenta algunas par?bolas que nos hablan del asombro y de la alegr?a de aquellos que desde la experiencia de la fe descubren ?el Reino de Dios?. Nos dice el mismo Se?or, que dicha experiencia es como encontrar un tesoro de gran valor y por el cual uno es capaz de vender todo lo que tiene para conseguirlo. Tambi?n compara el Reino con una perla de gran valor: ?Y al encontrar una (perla) de gran valor, fue a vender todo lo que ten?a y la compr? (Mt.13, 46).

Desde ya que debe surgirnos la pregunta b?sica, pero esencial a nuestra condici?n de cristianos ?qu? lugar ocupa Cristo y ese Reino que ?l nos comunica en nuestra vida? Podemos entender este mensaje y acceder a este Reino, solamente cuando nos encontramos con el Se?or y la puerta que nos permite tener esta experiencia que nos alegra y no da la paz, es la fe. El ?tesoro? de los Ap?stoles y de los disc?pulos que colm? de gozo definitivamente sus vidas fue encontrarse con el rostro de Jes?s resucitado. Ese rostro que los Ap?stoles contemplaron despu?s de la resurrecci?n era el mismo de aquel Jes?s con quien hab?an vivido unos tres a?os y que ahora se manifestaba mostr?ndoles ?las manos y el costado?. Ciertamente no fue f?cil creer. Los disc?pulos de Ema?s creyeron solo despu?s de un laborioso itinerario del Esp?ritu (Lc.24, 13-35). En realidad aunque vivieron y tocaron su cuerpo, solo la fe pudo franquear el misterio de aquel rostro?

A los disc?pulos, como haciendo un primer balance de su misi?n, Jes?s les pregunta qui?n dice la gente que es ?l. De hecho recibi? varias respuestas que no llegaban a acertar. Algunos dijeron Juan Bautista, otros El?as? Hoy podr?amos tambi?n dar respuestas variadas, un personaje importante del pasado, un profeta mas como un gur?, una especie de Sai Baba, quiz? otros incluso pueden manifestar que es Dios y hombre, pero solo como un concepto recitado, una f?rmula sin implicancias reales en la propia vida. Solo Pedro acierta la respuesta en el grupo de los Ap?stoles: ?T? eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo? (Mt. 16,16). ?C?mo lleg? Pedro a esta fe?? Mateo nos da una indicaci?n clarificadora: ?No te ha revelado esto la carne, ni la sangre, sino mi Padre que est? en el cielo? (Mt.16, 17). La fe y apertura al camino de la gracia que Dios obra nos permiten acceder a tener una comprensi?n de Jes?s resucitado y del Reino que ?l anuncia.

Hace algunas semanas hemos planteado que la religiosidad es uno de los rasgos que hacen a la identidad cultural latinoamericana. Tambi?n la necesidad de profundizar el proceso evangelizador de la misma. As? como el acentuar los itinerarios de la fe en orden a superar los errores y desviaciones que se dan en la b?squeda de Dios de nuestro pueblo. Pero el mayor flagelo en nuestro tiempo proviene de ?la indiferencia?, no solo en lo religioso, sino en todos los aspectos. Una especie de ?nihilismo? que lleva a un vac?o existencial y a un cierto ?auto suicidio? y vaciamiento del sentido de la vida. Por ello, con todos pero en especial con los j?venes, deberemos profundizar sobre la necesidad de volver a Dios para recuperar el gozo profundo que da el saber que la vida est? cargada de sentido.

Quiz? cuando avanzamos en esta reflexi?n a muchos les cueste captar que nos hemos excedido en vivir ?solo?, reitero ?solo?, en las circunstancias que van generando expectativas que duran algunos d?as, a veces meses y en general horas. Como sumergidos en nuestro tiempo post moderno vivimos en general fragmentadamente y en una especie de ?zapping cultural?. Este exceso de informaci?n y atenci?n ?solo fenom?nica o superficial?, a veces inconsistentes y sensacionalistas, nos deja vac?os e insatisfechos. Este es el drama del secularismo, o de un humanismo sin Dios, sin encarnaci?n y Pascua, y despu?s sin dignidad humana y sin valores. La reflexi?n de este tema es clave porque nos permite discernir como vivir, con plenitud o con vaciamiento. La sola mirada fragmentada, de la cultura del zapping, o bien ordenada solo por el consumo y el materialismo es uno de los problemas que debemos encarar, para salir de la actual crisis de la civilizaci?n o de valores que padecemos en la cultura actual.

En este sentido volver a lo esencial del cristianismo siempre ser? novedoso, y el encontrarnos con Jesucristo nos permitir? experimentar lo que nos ense?a la par?bola que nos habla del ?tesoro?. En este domingo en que el Se?or nos habla del Reino de Dios, quiz? nos encuentre sumergidos en urgencias, pero perdiendo la comprensi?n de lo importante, ?el tesoro? que nos anima a caminar bien en las circunstancias del d?a a d?a. ?Los cristianos sabemos que formamos parte de este Reino y que somos portadores de un ?tesoro?, o creemos que esto es para algunos piadosos y piadosas? ?Pidamos el don de la Fe para que podamos ver!

?Un saludo cercano y hasta el pr?ximo domingo!?

Mons. Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas?


Publicado por verdenaranja @ 0:01  | Espiritualidad
 | Enviar