Domingo, 14 de agosto de 2011

Reflexi?n semanal de monse?or H?ctor Aguer, arzobispo de La Plata, en el programa ?Claves para un mundo mejor? (23 de julio de 2011). (AICA)

NUESTRA RELACION CON LA PALABRA DE DIOS??????????

Hoy quiero ofrecerles una peque?a catequesis sobre un tema fundamental para la vida cristiana: nuestra relaci?n con la Palabra de Dios.

Si uno enuncia las cosas as?, se puede pensar r?pidamente: se trata de ver c?mo los cristianos, los creyentes, leemos la Biblia;? c?mo nos alimentamos de ella, c?mo crecemos en la fe gracias a una lectura orante de la Palabra de Dios.

Esta interpretaci?n es v?lida, pero la relaci?n del cristiano con la Palabra de Dios no se reduce simplemente a la lectura de la Biblia; hay que encontrar, en todo caso, un contexto mucho m?s amplio para que esa lectura de la Biblia sea efectivamente fructuosa.

En primer lugar, pongamos la atenci?n en esto: ?qui?n es la Palabra de Dios? No solamente qu? es la Palabra de Dios, sino qui?n es. Si leemos el Evangelio de San Juan desde el principio, aparece claro que Cristo es la Palabra de Dios, el Verbo como all? se lo llama. Logos se dice en griego. Cristo es el Pensamiento, la Raz?n y la Palabra de Dios, es el Verbo eterno, el Verbo que con el Padre y el Esp?ritu Santo es un solo Dios desde toda la eternidad.

Dios nos habla en su Verbo que es su Hijo. Nos habla en su Hijo, especialmente en la Encarnaci?n del Hijo, es decir en Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre. Nos habla en la vida de Cristo, en sus milagros y sobre todo en su ense?anza tal como la encontramos escrita en los Evangelios.

La Iglesia nos ense?a que toda la Escritura del Antiguo Testamento estaba preparando la revelaci?n del Nuevo Testamento es toda ella ?una gran profec?a de Cristo. Y luego los escritos de los Ap?stoles que completan el Nuevo Testamento con los Evangelios son una interpretaci?n, una explicaci?n, una profundizaci?n de la ense?anza de Jes?s, que nos llega de una manera vital, viva, a trav?s de la predicaci?n apost?lica. Por eso podemos decir que nosotros recibimos la Palabra de Dios por medio de la predicaci?n de la Iglesia.

Cuando Usted va a Misa el domingo y escucha la lectura b?blica, ?all? esa lectura b?blica tiene un valor especial. Va acompa?ada de una gracia de Dios que busca el asentimiento de su coraz?n. Y cuando el sacerdote la explica, si la explica bien, ?como corresponde, de acuerdo a la tradici?n y al magisterio de la Iglesia, all? la Palabra de Dios es actualizada para usted, le es dicha. Debemos leer la Sagrada Escritura como expresi?n de la propia fe buscando all? a Cristo, buscando que esa palabra se haga actual para nosotros y para eso, leerla en el esp?ritu con que ha sido puesta por escrito.

Los Padres de la Iglesia hac?an una comparaci?n muy bella entre la escritura b?blica y el Verbo encarnado. Dec?an: as? como el Verbo eterno de Dios se hizo carne, se hizo hombre en Jesucristo, as? tambi?n la Palabra eterna de Dios se hace libro en la Sagrada Escritura.

Pero entonces uno no lee la Escritura como si fuera un documento hist?rico, arqueol?gico, que nos cuenta cosas del pasado. Tampoco necesitamos en nuestra lectura personal los tecnicismos del ex?geta. Al leer la Biblia con esp?ritu de fe nos insertamos en la corriente viva de la tradici?n de la Iglesia y nos dejamos guiar por su magisterio, que interpreta aut?nticamente la Sagrada Escritura...

En la lectura b?blica, practicada en las condiciones descritas, se realiza el encuentro con Dios en Jesucristo y nuestra fe es alimentada por su palabra.?

Mons. H?ctor Aguer, arzobispo de La Plata??


Publicado por verdenaranja @ 21:15  | Hablan los obispos
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