Martes, 06 de septiembre de 2011

Palabras del párroco de San José en el municipio de San Juan de la Rambla, Tenerife, publicadas en el Programa de las Fiestas Patronales 2011, que se celebrarán desde el 4 al 18 de Septiembre.

SAN JOSÉ, COMPAÑERO DE VIAJE
Fiestas 2011

Estimados feligreses

En la vida de cada uno de nosotros hay personas muy queridas, a las que nos sentimos particularmente cercanos: son nuestros padres, los familiares, los educadores, son las personas a las que hemos hecho el bien o de las que hemos recibido el bien, son las personas con las que sabemos que podemos contar. Es importante tener también “compañeros de viaje” en el camino de nuestra vida cristiana: pienso enla Virgen Maríay en los santos. Cada uno debería tener algún santo que le fuese familiar, para sentirle cercano con la oración y la intercesión, pero también para imitarlo.

San José se ha convertido en el buen “compañero de viaje” para los vecinos de la parte alta del municipio de San Juan dela Rambla. Es el titular de nuestra parroquia, es el que le da nombre a nuestro barrio. Su imagen está colocada en el centro de nuestra iglesia. Dos veces al año hacemos fiesta en su honor y tres veces recorre nuestras calles. Con qué satisfacción al que nos pregunta sobre nuestra procedencia respondemos: ”Soy de San José”. Esta no es una respuesta cualquiera como si solo expresara un lugar. Hay algo mucho más importante en la respuesta, creo yo. Os invito, con motivo de las Fiestas Patronales2011, a tomarlo en consideración.

Decir “de San José” es hablar también de una persona. Es hablar de José, el esposo de María y el padre nutricio de Jesús. Decir “de San José” es reconocer su paternidad psicológica y espiritual. Esa paternidad es la más grande que se puede pensar, José fue padre de Dios . El Hijo de Dios era conocido como el hijo de José. Al ser padre de Dios será padre de todos los que han nacido de Dios, de todos los que creen en Dios, de todos los que aman y sirven a Dios. Decir “de San José” es tener conciencia de estar al lado de aquel que fue puesto en la historia de la salvación en el lugar más alto, al lado de Jesús y de María, y por consiguiente en el lugar más cercano a nosotros.

Tener como “compañero de viaje” a San José entraña una gran responsabilidad. Leía estos días: “No se puede estar muy cerca del gran fuego y sentir frío, o cerca del mejor perfume y oler mal, o cerca de la gran fuente y morir de sed”.

Que de tan gran compañero de viaje aprendamos dos cosas importantes que marcaron su vida y que se daban la mano: la fe y la humildad. La fe lo lleva a confiar plenamente en el Señor, que se lo comunicaba por medio de ángeles y sueños. Aquí estoy, Señor. No le discute nada. No le regatea. Se entrega todo y del todo, en lo grande y en lo pequeño. La humildad . José camina por la vida sencillo y respetuoso. Nunca aparece en primer plano. Se esconde para que los demás brillen. El evangelio no recoge palabras suyas. Está más a la escucha. Se despide de la vida sin decirnos cómo. Jesús aprendió de su padre a ser humilde.

Tengamos a gala “ser de San José y vivir en San José” y participemos en los actos religiosos, que este año se amplían con un quinario preparatorio, y en los actos profanos que la Comisión2011 con mucha dedicación y cariño ha preparado.

Sebastián García Martín
Párroco


Publicado por verdenaranja @ 22:13  | Espiritualidad
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