Lunes, 17 de octubre de 2011

Vigilia de la luz para el DOMUND 2011, publicada en la revista ILUMINARE, n. 383, OCTUBRE 2011, recibida en la parroquia con los materiales para sucelebración el 23 de octubre.

VIGILIA DE LA LUZ

“Así os envío yo” (Jn 20,21)

PRESENTACIÓN  DE CONTENIDOS 

La Vigilia de la Luz, en el contexto del DOMUND, pretende este año, que tiene como lema

“Así os envío yo”, orar en torno a nuestra condición de enviados, a imagen de Jesús, el “enviado del Padre”, y de los apóstoles, que escuchan la invitación del Maestro: “Id y anunciad”.

La Vigilia de la luz constará de varios momentos:

1.  Acogida e introducción.

2. “Como el Padre me ha enviado”: Jesús, misionero del Padre.

3. “Así os envío yo”: los primeros evangelizadores, enviados por Jesús, desde la comunidad.

4.  “La misión está todavía en los comienzos”: Jesús hoy sigue enviando.

5. “Id y anunciad”: la liturgia nos envía al mundo.

Intentamos crear, con la ambientación del espacio de la oración, un marco cálido que invite al encuentro, a acoger y a compartir la Palabra. En un lugar destacado colocaremos el cirio pascual, la Palabra y el cartel del DOMUND. Desplegaremos también un mapamundi, en el que situaremos algunos rótulos con posibles campos de envío misionero hoy: jóvenes, familia, estudios, mundo laboral, marginación, ancianos, niños, emigrantes..., y prepararemos unas velas pequeñas, que en su momento podemos poner en el mapamundi.

Mientras nos vamos reuniendo, podemos ensayar algunos de los cantos de la Vigilia.

1. ACOGIDA E INTRODUCCIÓN

  • Saludo del presidente.
  • Monición de acogida y de introducción a la Vigilia.
  • Canto: “Alma misionera”

 

Señor, toma mi vida nueva antes de que la espera desgaste años en mí.
Estoy dispuesto a lo que quieras, no importa lo que sea; tú llámame a servir.
Llévame donde los hombres necesiten tus palabras, necesiten mis ganas de vivir; donde falte la esperanza, donde todo sea triste, simplemente por no saber de ti.

Te doy mi corazón sincero para gritar sin miedo lo hermoso que es tu amor.
Señor, tengo alma misionera, condúceme a la tierra que tenga sed de ti.

  • Oración

Te pedimos, Señor, que nosotros, tus siervos, seamos fieles discípulos de tu Hijo, a ejemplo de María, Madre de Dios y Madre nuestra. Que como ella estemos dispuestos a cumplir tu voluntad y anunciar al mundo el Evangelio. Que en María todos los misioneros encuentren amparo, confianza y protección. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

2. “COMO EL PADRE ME HA ENVIADO”: JESÚS MISIONERO DEL PADRE

MONICIÓN

Jesús tiene conciencia de ser el enviado de Dios por excelencia. No hace nada por su cuenta, sino lo que le manda el que le envió. Nos dice que ha bajado del cielo, no para realizar su propio designio: su alimento es hacer la voluntad del Padre. Sabe que no está aquí por decisión propia, sino por decisión del que lo ha enviado.

La conciencia de ser enviado es prioritaria sobre todo: familia, trabajo, su propio proyecto... Su vida entera es total dedicación a la misión que el Padre le ha confiado: él guía sus palabras y acciones, y a él escucha en la oración. La tarea que el Padre le encomienda es la instauración del Reino de Dios entre los hombres, y es lo que da sentido a su vida.

LECTURA BÍBLICA: Jn 12, 44-46.49-50

Jesús gritó diciendo: «El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me ha enviado. Y el que me ve a mí, ve al que me ha enviado. Yo he venido al mundo como luz, y así, el que cree en mí no quedará en tinieblas.

Porque yo no he hablado por cuenta mía; el Padre que me envió es quien me ha ordenado lo que he de decir y cómo he de hablar. Y sé que su mandato es vida eterna. Por tanto, lo que yo hablo, lo hablo como me ha encargado el Padre».

Momento de silencio e interiorización

RESPUESTACANTADA

Transforma mi mente, Señor, según tú quieres, para descubrir que soy tuyo. Sólo tú, mi Señor, puedes renovar mi alma. Te buscaré a ti, mi Dios, con todo mi corazón.

 

3. “ASÍ OS ENVÍO YO”: LOS PRIMEROS EVANGELIZADORES, ENVIADOS POR JESÚS, DESDE LA COMUNIDAD

Monición

Dios envía a Cristo; Cristo envía a su Iglesia y a cada bautizado a anunciar con palabras y signos el designio de Dios de salvar la humanidad. En virtud del origen único (el corazón del Padre) y el mandato único (“yo os envío”), la misión de la Iglesia es única y la misma, sin distinción de vocaciones, ministerios, carismas...

En cuanto enviada, la Iglesia no va a donde ella quiere, sino adonde se siente enviada por el Espíritu. No dice lo que ella quiere, sino lo que el Espíritu le sugiere. No se dirige a los que quiere, sino a los que el Espíritu le señala. La urgencia del anuncio no brota del entusiasmo humano y de las propias fuerzas, sino del impulso del Espíritu.

Escucha de la Palabra

Acogemos el envío de Jesús: Mt 28,18-21

Acercándose a ellos, Jesús les dijo: «Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos».

El Papa en su Mensaje nos recuerda: “El Evangelio no es un bien exclusivo de quien lo ha recibido; es un don que se debe compartir [...]. Y este don-compromiso está confiado no solo a algunos, sino a todos los bautizados”. Después de un momento de silencio, podemos compartir nuestra conciencia de enviados. ¿Me creo que estas palabras Jesús las dirige también a mí?

Nos sentimos enviados desde la comunidad: Hch 13,1-3

En la Iglesia que estaba en Antioquía había profetas y maestros: Bernabé, Simeón, llamado Níger; Lucio, el de Cirene; Manahén [...] y Saulo. Un día que estaban celebrando el culto al Señor y ayunaban, dijo el Espíritu Santo: «Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado». Entonces, después de ayunar y orar, les impusieron las manos y los enviaron. 

Jesús encomienda la misión a toda la comunidad y no solo a personas singulares. Y es toda la comunidad, movida por el Espíritu, la que envía a sus miembros a proclamar la Buena Noticia del Reino. “Evangelizar no es para nadie un acto individual y aislado, sino profundamente eclesial” (Evangelii nuntiandi, 60).

Testimonio

Escuchamos el testimonio de algún misionero que comparta su experiencia de ser enviado desde la comunidad eclesial.

Gesto

Pide a un miembro de la asamblea que ore por ti y te imponga las manos, como signo de que eres un enviado a anunciar el Evangelio.

Canto

Confío en ti, de ti me fie; no andaré tus pasos si no es desde la fe. Justo he de vivir si en ti confié. Dame, Dios, tu Espíritu, dame tú la fe.

 

4.  “LA MISIÓN ESTÁ TODAVÍA EN LOS COMIENZOS”: JESÚS HOY SIGUE ENVIANDO

Monición

Lo mismo que a los apóstoles, que a Pablo y Bernabé..., Jesús hoy nos sigue enviando a la misión. La evangelización es una tarea urgente. La misión se halla todavía en los comienzos.

El Papa Benedicto XVI, en su Mensaje para el DOMUND 2011, nos presenta la urgencia de evangelizar, el amplio campo de la misión.

Esta tarea no ha perdido su urgencia. Al contrario, «la misión de Cristo Redentor, confiada a la Iglesia, está aún lejos de cumplirse. [...] Una mirada global a la humanidad demuestra  que esta misión se halla todavía en los comienzos y que debemos comprometernos con todas nuestras energías en su servicio» (Redemptoris missio, 1). No podemos quedarnos tranquilos al pensar que, después de dos mil años, aún hay pueblos que no conocen a Cristo y no han escuchado aún su Mensaje de salvación.

No solo eso; es cada vez mayor la multitud de aquellos que, aun habiendo recibido el anuncio del Evangelio, lo han olvidado y abandonado, y no se reconocen ya en la Iglesia; y muchos ambientes, también en sociedades  tradicionalmente cristianas, son hoy refractarios  a abrirse a la palabra de la fe.

Momento de silencio y reflexión

El beato Juan Pablo II, en la encíclica Redemptoris missio, nos recordaba los amplios ámbitos o campos para la evangelización y los nuevos “areópagos” para la misión. ¿Realmente la misión se halla todavía en los comienzos? ¿A qué me compromete esta realidad? ¿A qué ámbito de misión me siento especialmente enviado? ¿Desde qué “areópago” puedo ser misionero?

Gesto

Cada participante en la Vigilia enciende una vela en el cirio pascual y la coloca en el mapamundi, en alguno de los espacios o campos de misión a los que se siente especialmentellamado y enviado.

Canto

Nos envías por el mundo a anunciar la Buena Nueva…

 

5. “Id y anunciad”: LA LITURGIA NOS ENVÍA AL MUNDO

Monición al envío

Las celebraciones de la Iglesia, especialmente la Eucaristía, concluyen con la bendición y envío al mundo. Lo celebrado en el templo, el creyente está llamado a hacerlo vida y comunicarlo en medio del mundo, en su vida cotidiana. Nos lo recuerda el Papa Benedicto XVI en su Mensaje: “La liturgia es siempre una llamada «desde el mundo» y un nuevo envío «al mundo» para dar testimonio de lo que se ha experimentado”.

(Mientras se canta, cada uno recibe una tarjeta con el Mensaje del DOMUND, que le servirá para recordar su compromiso misionero como enviado por Jesús a ser luz en el mundo).

Bendición y envío del presidente

(Mientras se canta, cada uno recibe una tarjeta con el Mensaje del DOMUND, que le servirá para recordar su compromiso misionero como enviado por Jesús a ser luz en el mundo).

Canto final

Dirección Nacional JMV


Publicado por verdenaranja @ 16:50  | Misiones
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