Domingo, 23 de octubre de 2011

Carta de monseñor Martín de Elizalde OSB, obispo de Nueve de Julio, con motivo dela Colecta por las Misiones (Octubre de 2011). (AICA)

COLECTA POR LAS MISIONES        

Queridos hermanos:

El mes de octubre está tradicionalmente dedicado a promover la acción misionera dela Iglesia, a invitando a los fieles a acercar su colaboración y manifestar su compromiso, aportando, tanto espiritual como materialmente, para que el Evangelio de Jesucristo se difunda entre quienes aún no lo conocen. Es un tiempo que nos invita a la oración, para que se cumpla el mandato del Señor, y surjan muchas vocaciones para llevar su Palabra y dar a conocer su Nombre. También se realizala Colectaque está destinada a recoger la ayuda material para el sostenimiento de la misión, que se desarrolla muchas veces en lugares difíciles, con innumerables contrariedades, entre la pobreza, las enfermedades y la guerra. Esta obra misionera –el anuncio del Evangelio de la salvación en Jesucristo– va a menudo acompañada con la acción humanitaria y la tarea educativa y asistencial de los misioneros y las misioneras, sacerdotes, religiosos y religiosas, y también laicos y laicas que le dedican su tiempo y esfuerzo, para aliviar las situaciones de atraso y pobreza.

La misión se origina en el envío que Jesús hace de sus discípulos: “Vayan por todo el mundo y anuncien la Buena Nuevaa toda la creación. El que crea y se bautice se salvará, el que se niegue a creer se condenará” (Mc 16,15-16). El cristiano tiene en su corazón el deseo ardiente que todos los hombres se salven, abracen la fe, se conviertan a la verdad, respondan a las enseñanzas divinas con obras buenas. No es tarea solo del clero o de los religiosos, no es una preocupación que solo tuvieron los santos, sino que para nosotros ese mandamiento está vigente, forma parte esencial, central, de la vida cristiana. Esta es pues la primera acepción de la misión, llevar el Evangelio a quienes no lo conocen.

Los primeros destinatarios del anuncio apostólico fueron naturalmente sus hermanos del pueblo de Israel, a quienes Dios había prometido el Mesías. San Pablo se entrega, por su parte, al apostolado entre los paganos, y por él llegó el Evangelio a muchos lugares, con una expansión maravillosa y sorprendente, que no tiene una explicación humana.

Nos encontramos hoy día con una realidad nueva: la nueva evangelización, que es un aspecto de la misión, para renovar y vivificar aquellas raíces cristianas que, por el descuido del tiempo y el acostumbramiento, por la crisis de los valores, por la influencia de la secularización y también las calamidades sociales y el desconcierto cultural, vemos marchitas y decaídas. Si bien este mes se orienta sobre todo a la misión llamada “a los pueblos paganos”, la invitación del Papa y de los obispos americanos en Aparecida y la propuesta del tema “nueva evangelización” para el próximo Sínodo de obispos, agrega un aspecto que no podemos soslayar. Nuestro testimonio cristiano requiere la afirmación de la salvación en Jesucristo, por lo que tenemos que llegar con este mensaje a todo el mundo; debemos rezar, motivar y ayudar a los misioneros que en ámbitos muy alejados de los nuestros anuncian el Evangelio, y tenemos la misma tarea, desde el lugar que estamos ocupando en la sociedad y en el mundo, como creyentes, para evangelizar a los hermanos, que tienen tal vez los restos de una “cultura cristiana”, pero que ha perdido vitalidad y no llega a ser un impulso de fe y de vida.

Una Iglesia que no está abierta generosamente a la evangelización por medio de la misión, es una comunidad pobre, que vive con raquitismo su fe, y por eso mismo, así como no procura extender la fronteras del anuncio cristiano hacia nuevos horizontes, carecerá también del necesario dinamismo para la “nueva evangelización”, que necesita sobre todo de un testimonio generoso y valiente. Este mes de las misiones nos ayude entonces a tomar conciencia de la dimensión misionera dela Iglesiay en cada vocación cristiana.

La colecta para las Misiones se realizará el domingo 9 de octubre en todas las iglesias parroquiales y capillas de la diócesis.

Se recuerda también a los colegios católicos que deben promoverla entre sus alumnos y su personal, de acuerdo a la comunicación que les hiciera llegar oportunamentela JUREC.

Cada mes el santo padre propone a la oración de los fieles dos intenciones, por medio del apostolado de la oración. Una de ellas es siempre una intención misionera, que nos estimula a rogar a dios por nuestros hermanos comprometidos en esta gran obra eclesial.

En todas las parroquias prosigue la capacitación para la misión continental. Se invita a todos a acercarse para participar, y prepararse para el anuncio y el testimonio del Evangelio.

Con mucho afecto, los saluda y bendice, 

Mons. Martín de Elizalde OSB, obispo de Nueve de Julio


Publicado por verdenaranja @ 20:49  | Hablan los obispos
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