Domingo, 13 de noviembre de 2011

ZENIT nos ofrece el mensaje que el Papa Benedicto XVI ha enviado al obispo de Essen (Alemania), monseñor Franz-Josef Overbeck, con ocasión del 50º aniversario de la fundación de la obra de ayuda Adveniat.

A mi venerado hermano monseñor Franz-Josef Overbeck, obispo de Essen:

Con alegría me he enterado de que la Obra de Ayuda Adveniat celebra, en estos días, su 50º aniversario y quiero dirigir a todos los que han llegado a Essen para tal ocasión, saludos afectuosos y bendiciones.

Durante el tiempo de Adviento de 1961, los obispos alemanes destinaron, por primera vez, la colecta de Navidad, realizada en el territorio nacional, a los proyectos pastorales de la Iglesia en América Latina.

De esta fiel relación entre la Iglesia alemana y los hermanos y hermanas del sur y de centro América nació la Obra de Ayuda Adveniat. A través de las donaciones generosas y de su compromiso incondicional, los católicos alemanes han llevado a cabo innumerables proyectos de ayuda en los países de América Latina. Esta expresión generosa de caritas cristiana merece un sincero reconocimiento.

El nombre Adveniat es el programa. De hecho, la Acción ha tomado el nombre del ruego del PadrenuestroAdveniat regnum tuum, “Venga a nosotros tu Reino”. El Reino de Dios es introducido entre nosotros por la encarnación de Jesús y de igual manera los cristianos están llamados a colaborar en la edificación de este reino. En este sentido, Adveniat permite al rostro de Cristo, humano y divino, resplandecer cada vez más en América Latina y coopera decididamente en el desarrollo de una sociedad vital y digna de ser vivida en la justicia y en la paz. A través de innumerables proyectos socio-caritativos y de programas de formación, las personas pobres y sin recursos han recibido un gran apoyo. La colaboración con el Reino de Dios tiene una dimensión esencialmente espiritual. En el Padrenuestro, Cristo nos enseña a rezar por la venida del Reino. No lo podemos sencillamente hacer porque es sobre todo un don. El Reino de Dios y la obra de Cristo van a la par. Se despliegan donde, a través del anuncio de la Buena Noticia y la celebración de los sacramentos, se verifica el encuentro con Él, el redentor y salvador de los hombres. Él mismo es la fuente de paz y el dador de salvación. Él no permite que nuestro esfuerzo social permanezca materialmente, de forma exterior y vacía, sino que lo colma con espíritu y vida. La Obra de Ayuda Adveniat pretende dirigirse al hombre siempre en su complejidad, en sus necesidades naturales y sobrenaturales. Entonces el Reino de Dios surge verdaderamente en medio de nosotros. Ya el Beato Papa Juan XXIII, en su carta del 11 de enero de 1961 a los obispo de Alemania, agradecía la sabia decisión de “ayudar a América Latina”. Hoy quiero renovar este agradecimiento y deciros a vosotros y a todos los católicos de Alemania un Vergelt’s Gott con todo el corazón por estos cincuenta años de ayuda fructífera. Con alegría acompaño a la Obra de Adveniat por las personas de América Latina con mis oraciones, en particular a Nuestra Señora de Guadalupe, además de a todos los santos patronos de América Latina.

Desde el Vaticano, 4 de octubre de 2011

[Traducción de la traducción al italiano de L'Osservatore Romano por Carmen Álvarez
© Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 20:58  | Habla el Papa
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