Lunes, 06 de febrero de 2012

La Piedad Popular en el I Sínodo Diocesno de la diocesis de Tenerife (Páginas 267 al  279) del I SÍNODO DIOCESANO NIVARIENSE).

PIEDAD POPULAR: APROXIMACIÓN TEOLÓGICO-PASTORAL

METAS Y CRITERIOS GENERALES PARA LA PIEDAD POPULAR

CONSTITUCIONES SINODALES
IMPORTANCIA DE LA PIEDAD POPULAR Y SUS MANIFESTACIONES. 

Criterios y actitudes

499 Acoger, valorar, discernir y purificar la piedad popular, dado que es una cuestión pastoral importante y una realidad a evangelizar. Tener en cuenta los siguientes criterios fundamentales:

500 Mostrar siempre, por parte de los agentes de pastoral, una actitud de respeto y acogida hacia las manifestaciones de la piedad popular, aceptándolas y potenciándolas adecuadamente, como una plataforma válida de evangelización, cuidando las celebraciones litúrgicas de las fiestas patronales, romerías, con estilo cercano y acogedor, admitiendo aspectos del folklore y tradiciones (danzas, cantos, ofrendas...).

* La ley de la encarnación-inculturación.
* La palabra de Dios, vivida según la Tradición y el Magisterio de la Iglesia, como referencia fundamental para evaluarla.
* La dimensión festiva y celebrativa de la fe.
* La liturgia es el centro de la celebración del misterio cristiano. 

Líneas de acción

501 Poner en marcha, de manera urgente, ante la religiosidad popular, una “pastoral de talante misionero” y no de mera “conservación”, “que descubre en el pueblo expresiones particulares de búsqueda de Dios y de la fe...” puesto que “refleja una sed de Dios que solamente los pobres y sencillos pueden conocer...”, y estar “dispuestos a ayudarla a superar sus riesgos de desviación” (cfr. EN. 48).

502 Integrar en la liturgia y la teología, todo aquello que es positivo de la cultura canaria y todo lo que sea adecuado al marco de la celebración de la fe, esforzándonos en una tarea de inculturación de la fe.

503 Que se estudien las manifestaciones de piedad popular en todas sus formas de expresión (rosario, via-crucis, novenas, triduos, quinarios, primeros viernes o sábados, octavarios, signos cristianos, cuadros plásticos, alfombras, tapices, etc.) revalorizando aquellas que sean más acordes con el evangelio.

504 Que se cuide la presencia de la palabra de Dios en todos los actos piadosos, como mejor vehículo para la evangelización y aproximación a la liturgia.

505 Que se invite a los cristianos al uso de símbolos religiosos, en sus personas, en sus casas, en el intercambio de regalos, etc. Que se cuiden siempre la sencillez y la calidad artística de los mismos.

506 Que compositores capacitados pongan música adecuada de inspiración canaria a textos litúrgicos, así como a otros textos variables de la celebración (entrada, ofertorio, final,...) de tal manera que puedan ser cantados en el marco de la celebración.

507 Que se cuiden, de forma especial, las manifestaciones de la piedad popular enla Cuaresmay enla Semana Santa, vinculándolas siempre al misterio Pascual de Cristo. 

MANIFESTACIONES DE LA PIEDAD POPULAR
Y SU RELACIÓN CON LA IGLESIA Y LA SOCIEDAD 

Criterios y actitudes

508 Cuidar que las fiestas religiosas tengan un sentido cristiano y sean siempre manifestación de la centralidad de Cristo y de su misión.

509 Cuidar que la presencia y disposición de las imágenes en los templos sea moderada en el número y guardar entre ellas un debido orden para manifestar la primacía y la centralidad de Jesucristo (cf. SC 125).

510 Atender a la recomendación del Concilio Vaticano II, que indica encarecidamente que las manifestaciones de la pie - dad popular sean conformes a las normas dela Iglesia. 

Líneas de acción

511 Que los pastores asuman su propia responsabilidad y no abandonen las manifestaciones de piedad popular a su propia dinámica. Aquellos deben estar siempre presentes y presidirlas, o mandarlas presidir, adecuadamente.

512 Que se promueva la coordinación entre los responsables de los actos religiosos y cívicos en las fiestas populares para que no se desvirtúe el contenido cristiano de las mismas, (que en su inmensa mayoría son el origen y el sentido de estas fiestas), manteniendo la independencia y la colaboración mutua.

513 Que los laicos cristianos se comprometan a participar activamente en las comisiones de fiestas como signo y presencia dela Iglesiaen el mundo.

514 Que el obispo, como máxima autoridad eclesiástica, a través del medio que crea más conveniente, dé a conocer a las autoridades civiles las normas y criterios pastorales sobre romerías, fiestas patronales, procesiones, etc., con la finalidad de delimitar funciones y corregir intrusismos.

515 Que se discierna sobre la conveniencia pastoral de mantener, o no, la costumbre de conceder títulos cívicos y militares a las imágenes de Cristo,la Virgeny los santos.

516 Que se evite, en las celebraciones y procesiones, la presencia de cualquier clase de armas y de otras manifestaciones o representaciones sociales que desdigan del sentido del Misterio Cristiano.

517 Que no se introduzcan ni se promuevan manifestaciones de la piedad popular contrarias a las orientaciones dela Iglesiay que se oriente a los fieles hacia un encuentro con Dios Padre. 

LA FORMACIÓN Y LOS CRITERIOS NECESARIOS
PARA DISCERNIR LA PIEDAD POPULAR 

Criterios y actitudes

518 Intensificar la formación de todos los fieles en toda su diversidad, especialmente de los agentes de pastoral, con los medios oportunos, en orden a que sepan distinguir qué es verdaderamente religiosidad popular y qué es manifestación inadecuada de lo cristiano y de lo religioso (creencia en magia, santerías, brujerías, supersticiones, folklorismo de carácter turístico, frivolidades, idolatrías, fanatización...), “teniendo en cuenta que la adaptación a las culturas exige también una conversión del corazón y, si fuera necesario, también la ruptura con costumbres ancestrales incompatibles con la fe católica” (VQA 16).

519 Tener claro que el centro dela Liturgiaes Cristo. Realzar esta idea con la explicación de los misterios de la vida de Jesús, aprovechando, como ocasiones privilegiadas, las fiestas del Señor, a lo largo del año litúrgico. 

Líneas de acción

520 Que se cree, dentro del Área de Culto y Espiritualidad, un Secretariado de Religiosidad Popular que, con el Área de Evangelización, coordine el tratamiento pastoral adecuado de la piedad popular en nuestra Diócesis.

521 Que se elabore, con urgencia, un directorio pastoral sobre las fiestas patronales y celebraciones populares.

522 Que, siguiendo los criterios diocesanos, cada arciprestazgo y cada parroquia en particular tenga un proyecto evangelizador de sus fiestas y manifestaciones de piedad popular, estableciendo programas concretos de actuación para llevarlo a la práctica.

523 Que se incluyan en los programas de formación permanente para el clero, cursillos dedicados monográficamente a la piedad popular.

524 Que se presten servicios de librerías religiosas en zonas, arciprestazgos, parroquias, etc., como medio de formación de los fieles.

525 Que se establezca en el Centro de Estudios Teológicos, una cátedra o seminario permanente de historia y de religiosidad popular como foro de reflexión y discusión sobre las manifestaciones de la piedad popular canaria, sobre sus aspectos positivos, su tradición histórica, su valor teológico- pastoral, etc. , y que ésta comunique a los organismos diocesanos competentes las aportaciones concretas de sus investigaciones para establecer líneas de actuación.

526 Quela Delegaciónde Enseñanza procure que los profesores de ERE conozcan bien la religiosidad popular de nuestras islas, para discernir e iluminar desde la fe, en todos los niveles de la enseñanza, los contenidos canarios de los programas educativos.

527 Que en la diócesis se oriente y acompañe a los miembros de asociaciones, cofradías y hermandades. Que consten en sus estatutos las exigencias fundamentales de la identidad cristiana de sus miembros, los planes de formación para adultos, el compromiso caritativo y social, la gestión económica, el proceso de formación para el ingreso, las causas del cese y de la continuidad de los miembros y de la supresión de dichas asociaciones, si fuera necesario.

ASIMISMO:

* Que, al frente de estas asociaciones de fieles, por su significación religiosa y pública, estén personas que destaquen por una vida coherente con los valores del Evangelio. Que se les pida a los candidatos a hermanos mayores, presidentes de cofradías y asociaciones, la formación básica de agentes de pastoral.

* Que la autoridad pastoral competente garantice el exacto cumplimiento de los estatutos aprobados porla Diócesis, así como su revisión periódica para potenciar lo valioso y corregir con energía y con valor evangélico lo que fuera necesario.

528 Los santuarios en la Iglesia ocupan un lugar importante a la hora de la evangelización. Por tanto, es necesario:

a) Revisar con discernimiento teológico y pastoral todo lo que se hace en ellos para que se conviertan en verdaderos centros de evangelización, de auténtica piedad, de irradiación misionera, de animación pastoral y de seguimiento de las orientaciones pastorales de la diócesis.

b) Que en los santuarios, especialmente los marianos, se instruya catequéticamente a los fieles sobre el sentido de su visita a los mismos, ayudándoles a descubrir la centralidad de Jesús y el papel de María en la vida dela Iglesia.

c) Que el Secretariado para la Piedad Popular elabore material catequético claro y que explique el sentido de las manifestaciones religiosas populares. Asimismo, proporcione a los agentes de pastoral sugerencias para diferentes celebraciones, autos marianos, “happening”, etc.

d) Que los santuarios ofrezcan espacios de silencio y de oración, el sacramento de la reconciliación, la celebración de la Eucaristíacon talante comunitario y misionero, y materiales catequéticos sobre la devoción específica de ese lugar.

e) Que se informe periódicamente sobre horarios, actividades, proyectos y obras, organizados desde los santuarios.

f) Que los santuarios de la diócesis pongan al día sus estatutos a tenor de las orientaciones actuales dela Iglesiasobre los mismos.

529 Dada la devoción entrañable de nuestros cristianos a la Virgen María en sus distintas advocaciones, es preciso fundamentarla en la Sagrada Escritura y en la Tradición de la Iglesia, siguiendo para ello las orientaciones del Vaticano II y los documentos posteriores del Magisterio y utilizando los medios adecuados a la realidad de nuestra diócesis, ya sean tradicionales o nuevos; de modo particular, por su importancia en la vida de las parroquias, se invitará a los grupos marianos existentes a seguir un proceso de formación de acuerdo con las directrices de la diócesis al respecto.

530 La encíclica Solicitudo Rei Socialis nos dice: “pertenece a la enseñanza y a la praxis más antigua dela Iglesiala convicción de que ella misma, sus ministros y cada uno de sus miembros, están llamados a aliviar la miseria de los que sufren cerca o lejos, no sólo con lo “superfluo”, sino con lo “necesario”. Ante los casos de necesidad no se debe dar preferencia a los adornos superfluos de los templos y a los objetos preciosos del culto divino; al contrario, podría ser obligatorio enajenar estos bienes para dar pan, bebida, vestido y casa a quien carece de ello” (SRS. 31); 

POR ELLO ES NECESARIO:

a) Que en todos los santuarios e iglesias, en las fiestas y romerías, se eduque en la dimensión social de la fe en cuanto a donativos, ofrendas, promesas, etc., y que se subraye, con gestos concretos, la fraternidad y la solidaridad, especialmente con los más pobres.

b) Que se vaya formando en los fieles y en las comisiones de fiestas la conciencia de sobriedad en la organización de las mismas, en cuanto a gastos de flores, fuegos artificiales, etc.

c) Que se ayude a comprender la dimensión social y caritativa que debe tener toda donación ala Iglesia, respetando la sensibilidad y sinceridad religiosa de las personas o los grupos que ven en las ofrendas una forma de agradecimiento a Dios,la Virgeny a los Santos. En este sentido, que se legisle para que no se admitan joyas u otras donaciones que no puedan orientarse hacia el servicio de los pobres y que hipotequen en su uso ala Iglesiae instituciones de la misma.

531 Que se evite toda forma de competencia, rivalidad y personalismos entre pueblos y parroquias con motivo de celebrar las fiestas y las manifestaciones de la piedad popular.

532 Que se den pasos concretos para que desaparezcan de los templos y de la administración de los sacramentos, todo lo que tenga apariencia de negocio, potenciando -por otros cauces- la corresponsabilidad y la solidaridad económica de los fieles conla Iglesia.

533 Que se elabore un calendario de las fiestas religiosas existentes en la diócesis, con sus fechas, ajustándolas lo más posible a los tiempos litúrgicos. Esto facilitará una catequesis centrada en el misterio de Cristo y evitará la creación incontrolada de otras fiestas.

534 Que se informe a las instituciones y a los grupos no eclesiales de que es preceptiva y necesaria la autorización de la legítima autoridad eclesiástica para la construcción de templos, la organización y la realización de manifestaciones religiosas de carácter público, así como para la adquisición de imágenes para el culto público.

535 Que se editen y se divulguen ampliamente las vidas de los santos, particularmente las de aquellos que son objeto de culto y devoción en nuestra diócesis, para ayudar a descubrir su vinculación con el Misterio de Cristo y como testimonio de fidelidad a Dios y de amor al prójimo. 

SOBRE ROMERÍAS Y ALGUNAS PROCESIONES DE LAS
FIESTAS PATRONALES CON CIERTA SIMILITUD CON AQUÉLLAS 

Criterios y actitudes

536 La Diócesis está encarnada en nuestra tierra, a la que ama y sirve como suya, con su historia, tradiciones y costumbres; y valora, a la luz del Evangelio, la riqueza humana y cristiana de sus fiestas, que posibilitan el encuentro, la alegría, el sentido positivo de la vida, la dignidad y la realización de sus gentes.

537 Las romerías tienen en su origen un profundo sentido religioso que apreciamos y que hemos de purificar y conservar.

538 La Iglesia ha valorado siempre pastoralmente nuestras romerías como expresiones de nuestra fe y de nuestras mejores costumbres coherentes con esta misma fe.

539 La Diócesis afirma que el amor y la fidelidad que profesa a Jesucristo le lleva a amar, más y mejor, a las gentes de nuestra tierra y su auténtica religiosidad, aunque ésta se exprese en formas sencillas o populares.

540 Con sincera preocupación se constata que las manifestaciones religiosas como son en principio, nuestras fiestas, romerías y procesiones, vienen sufriendo en no pocos casos un grave deterioro que desvirtúa su sentido original y eclesial y desdice de la dignidad del pueblo canario.

541 Fruto de la rutina, del paso del tiempo, de un mal entendido y mal encauzado entusiasmo de los fieles, o por cualquier otra causa, se han ido introduciendo en nuestras romerías formas de comportamiento no acordes con el sentimiento religioso de sus orígenes.

542 A los pastores dela Iglesia, con la colaboración de los laicos, les corresponde, dados los deterioros existentes en no pocas manifestaciones religiosas, velar y cuidar para que no se pierda el sentido religioso y de fe en las procesiones y romerías.

543 Según la Constitución española, y de acuerdo con lo establecido en la Ley Orgánica de libertad religiosa (arts. 2 y 3), a las autoridades civiles les corresponde garantizar la libertad religiosa y de culto. Así pues, a ellas les atañe:

a) Velar para que las manifestaciones religiosas y culturales de la Iglesia Católica se desarrollen tal como la autoridad religiosa, competente en cada caso, disponga.

b) Garantizar que el ejercicio del culto público de la Iglesia Católica (romerías, procesiones...), transcurra adecuadamente, sin que se vean impedidas estas manifestaciones por acciones individuales o grupales que dificulten el desarrollo de las mismas.

544 Se han comenzado a dar pasos, con diferentes resultados, en orden a subsanar defectos y corregir desviaciones en estas manifestaciones cristianas. Pero el grave deber de velar por la dignidad de todo lo que tenga referencias religiosas, nos exige continuar buscando soluciones al problema, con todas las consultas que sean necesarias hasta encontrar la respuesta más adecuada.

545 La presencia de una imagen religiosa en una procesión y en una romería merece y reclama todo el respeto y tratamiento propio de lo sagrado. Existen otros valores culturales, antropológicos, etc., pero nunca pueden ir en contra del valor religioso, que es primario en una manifestación cristiana. 

Líneas de acción

546 Dado el carácter religioso de romerías y procesiones, corresponde al párroco, asesorado por su consejo pastoral, determinar fechas, trayectos, tiempo de duración, horarios, modo de portar las imágenes y todo lo que tenga relación con las mismas. Esta norma debe tener en cuenta lo que se dice en el número 549.

547 La Imagenocupará un lugar rodeado del máximo respeto y será portada conforme a las indicaciones emanadas del párroco. Lo deseable sería que la imagen se sacase del templo y se colocase en un lugar adecuado y, a continuación, desfilaran con dignidad los grupos, carretas, etc., en homenaje al Santo al que honran. Donde este proceder se esté realizando, continúese de este modo, y donde no sea así, si se puede sin grandes dificultades, empléese este método.

548 El acompañamiento musical en romerías o procesiones que se asemejen a éstas podrá ser de una banda de música que actuará como tal banda, o de un grupo folklórico con música canaria adecuada en sus letras y ritmos para un acompañamiento religioso.

549 No se pueden instituir nuevas romerías o procesiones, ni cambiar itinerarios de las mismas sin la autorización escrita del obispado que será solicitada por escrito por parte del Párroco, oído el Consejo Parroquial de Pastoral.

550 Los párrocos en cuyas parroquias existan romeros y/o procesiones con riesgo de que se perturbe su carácter religioso, informarán, por escrito y con la debida antelación, oído el Consejo Parroquial de Pastoral, al arcipreste y al Vicario de Pastoral para que se pueda buscar la respuesta pastoral más adecuada.

551 El Vicario de Pastoral, a la vista de los informes recibidos, convocará al arcipreste y al párroco afectados por cualquier problemática de procesiones y/o romerías y estudiará juntamente con ellos los criterios y normas adecuadas que convengan.

552 Cada año, en la visita que los arciprestes deben hacer al Sr. Obispo, le pondrán al tanto de todo lo referente a la situación de las romerías y procesiones de su arciprestazgo.

553 Todas las procesiones son manifestaciones de fe. Por ello, los párrocos y los sacerdotes responsables, como pastores, deben cuidar que aquéllas no pierdan su sentido religioso en su recorrido. A este respecto, los criterios y normas anteriormente expuestos, en la medida en que puedan afectar a las procesiones, deben ser tenidos en cuenta. Finalmente, recordar que los trayectos largos no propician el clima adecuado para el conveniente desarrollo de las procesiones.


 | Enviar