Domingo, 26 de febrero de 2012

Reflexión semanal de monseñor Héctor Aguer, arzobispo de La Plata, en el programa «Claves para un mundo mejor» (4 de febrero de 2012). (AICA)

REENCONTRARNOS CON EL CATECISMO EN EL AÑO DE LA FE            

Este año se cumplen dos décadas de la publicación del “Catecismo de la Iglesia Católica” y esta conmemoración es una oportunidad adecuada para que recordemos la utilidad que tiene este texto que, por iniciativa de Juan Pablo II, ha sido brindado a todos los fieles católicos y aún a los que no lo son pero quieren conocer las enseñanzas dela Iglesia.

La primera parte es la más extensa y es la profesión de la fe. Es decir, un comentario al Credo podríamos decir porque es una síntesis total de todas las verdades dogmáticas. Y es la porción más extensa de esta obra. Aquíla Iglesiaha querido salir al encuentro de una necesidad en la problemática de la cultura moderna que es la cuestión acerca dela Verdady aquí se nos ofrece el fundamento dela Verdadrevelada por Dios que tiene que iluminar el sentido de la vida de los hombres.

Luego sigue la celebración del misterio cristiano en la segunda parte. Es decir la liturgia, los sacramentos dela Iglesiay luego el programa de vida según el Evangelio, la vida en Cristo.

Notemos que este orden está indicando la intención de la ubicación que se ha hecho de estas partes porque primero se pone el misterio dela Gracia, las fuentes dela Gracia, que vienen del Misterio Pascual de Cristo, de la liturgia, de los sacramentos. Porque el Señor nos da su Gracia entonces sí podemos adoptar el programa de vida, el camino que Él nos señala y el cumplimiento de los Mandamientos. La tercera parte, la vida en Cristo, es un comentario a los 10 Mandamientos que se pueden resumir en el doble precepto dela Caridada Dios y al prójimo.

Y finalmente la cuarta parte es la oración cristiana. Es decir la escuela de oración, de relación íntima con Dios según el modelo deLa Biblia, de los orantes deLa Bibliay sobre todo de Cristo, el modelo de la relación de Jesús con el Padre.

El “Catecismo dela Iglesia Católica” fue publicado en el año 1992 y luego en el 2005, Benedicto XVI, a poco de ascender al trono de San Pedro, nos ha presentado el “Compendio del Catecismo” que es un resumen o una síntesis que adopta una metodología muy antigua en la catequesis dela Iglesia: preguntas y respuestas, una especie de diálogo. Así nos ofrece definiciones bien concisas de las verdades de la fe, de los sacramentos, de los preceptos dela Iglesia, del camino de la vida cristiana, de la oración, con citas de los Santos Padres, de los teólogos y los doctores dela Iglesia, de los santos aún de los más actuales y de otros autores.

El “Compendio del Catecismo” es para facilitar el conocimiento de la fe, la comprensión de los contenidos. El libro grande del Catecismo sirve como un texto de formación religiosa personal y el Compendio sirve mucho para difundir, porque es una especie de manual para salir de apuro si uno quiere la noción expresa de una verdad de la fe.

Pero ahora, recientemente, en el año 2011, Benedicto XVI ha presentado con su prólogo una nueva versión del Catecismo. El Papa decía que el “Catecismo dela Iglesia Católica” presenta en un lenguaje universal, más allá de las diferencias de culturas, de pensamientos y de posiciones, las verdades de la fe pero que luego tendría que ser adaptado a las distintas categorías de fieles o de personas.

Por eso presentó el “Youcat” o Catecismo Joven dela Iglesia Católicapensado para los jóvenes. ¿De dónde sale la idea? La idea sale de las Jornadas Mundiales dela Juventud. Ustedessaben que el año pasado, en Madrid,la Jornadaha sido un éxito extraordinario con la participación de millones de jóvenes que se han reunido allí. Y lo mismo ha pasado en las sedes anteriores.

Ha surgido, entonces, la idea de que esos chicos y chicas que son la esperanza dela Iglesiadel mañana y de la humanidad, en buena medida, tengan también una síntesis de las verdades de la fe.

El Papa en el prólogo de este “Youcat” o Catecismo Joven explica que el joven cristiano tiene que conocer con precisión los contenidos de su fe así como el especialista en computación conoce perfectamente el sistema que está empleando o los sistemas que maneja. Así también como un músico tiene que conocer a la perfección la partitura que ejecuta. Los ejemplos son notables porque muestran muy bien la necesidad de que nuestra fe tenga contenido.

Hay una tendencia cultural, si se quiere, que lo que importa en el caso de la fe es lo que sentimos pero lo que sentimos es algo secundario que viene después y, a veces, no sentimos mucho o no sentimos nada. Lo que importa es que adhiramos a Cristo, a la persona de Cristo, a la verdad de Cristo, a los contenidos quela Iglesianos trasmite en su nombre y de allí, entonces, vayamos intentando reflejarlos en nuestra conducta.

El Señor nos dará en el momento oportuno la capacidad de sentir más profundamente esto. Acá se trata de ir afianzando convicciones porque la fe es cosa de la inteligencia y de la voluntad. Juega mucho la razón de la fe. Como que es libre, no es un sentimiento irracional, tenemos que adherir a aquello que vemos que es bueno.

El Cardenal Newman decía que creemos porque nos damos cuenta de que es bueno creer y para eso nos ayuda este estudio de los contenidos de nuestra fe.  Así que esta es una buena ocasión como para recomendarles, una vez más, volver al “Catecismo dela Iglesia Católica. 

Mons. Héctor Aguer, arzobispo deLa Plata 


Publicado por verdenaranja @ 21:19  | Hablan los obispos
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