Viernes, 19 de octubre de 2012

Vigilia de Luz publicada en la revista misionera ILUMINARE Nº 386 - OCTUBRE 2012, recibida en la parroquia con los materiales para la celebración del Domund 2012 el 21 de Octubre.

VIGILIA DE LUZ

LLAMADOS A HACER RESPLANDECER LA PALABRA DE VERDAD

INICIO

Saludo

Sed todos bienvenidos a este encuentro de oración.

En el comienzo del Año de la Fe, la Iglesia nos recuerda la exigencia de redescubrir el camino  de la fe para iluminar de manera cada vez más clara la alegría y el entusiasmo renovado del encuentro con Cristo.

Con estas ansias de extender el Reino por todos los pueblos, nos unimos en este tiempo de oración a un gran maestro y evangelizador, san Juan de Ávila, que predicó el amor de Dios, manifestado en Jesucristo, y vivió desde esta Palabra de verdad.

Nos ayudará la frase con la que el Papa titula su carta para el DOMUND 2012: “Llamados a hacer resplandecer la Palabra de verdad”, que nos guiará como hilo conductor a lo largo de esta vigilia.

Canto: «Hasta los confines de la tierra» (u otro canto)

LLAMADOS

Monición

Jesús envía a sus discípulos a ir por todo el mundo y a hacer discípulos por toda la tierra (cf. Mt 28,19). Esa es la misión de la Iglesia y la razón de ser de la comunidad cristiana. Es una llamada continua a evangelizar, pues la Iglesia está en “estado permanente de misión”.

Ya el beato Juan Pablo II decía:

“No podemos permanecer tranquilos si pensamos en los millones de hermanos y hermanas nuestros, redimidos también por la sangre de Cristo, que viven sin conocer el amor de Dios” (RM 86).

Y Benedicto XVI, en el Mensaje del DOMUND:

 “En la proclamación del Año de la Fe, también yo he dicho que Cristo, «hoy como ayer, nos envía por los caminos del mundo para proclamar su Evangelio a todos los pueblos de la tierra» (carta apostólica Porta fidei, 7) [...].
Necesitamos, por tanto, retomar el mismo fervor apostólico de las primeras comunidades cristianas, que, pequeñas e indefensas, fueron capaces de difundir el Evangelio en todo el mundo entonces conocido mediante su anuncio y testimonio” (n. 3).

Palabra de Dios

Jesús y la samaritana (Jn 4,1-30).

Silencio e interiorización.

Canto: «Dame a beber de tu amor» (u otro canto)

"A HACER RESPLENDECER"

Mensaje del Papa para el DOMUND 2012

“El afán de predicar a Cristo nos lleva a leer la historia para escudriñar los problemas, las aspiraciones y las esperanzas de la humanidad, que Cristo debe curar, purificar y llenar de su presencia. En efecto, su mensaje es siempre actual, se introduce en el corazón de la historia y es capaz de dar una respuesta a las inquietudes más profundas de cada ser humano. Por eso la Iglesia debe ser consciente, en todas sus partes, de que «el inmenso horizonte de la misión de la Iglesia, la complejidad de la situación actual, requieren hoy nuevas formas para poder comunicar, eficazmente, la Palabra de Dios” (exhortación apostólica postsinodal Verbum Domini, 97). Esto exige, ante todo, una renovada adhesión de fe personal y comunitaria en el Evangelio de Jesucristo, «en un momento de cambio profundo  como el que la humanidad está viviendo» (carta apostólica Porta fidei, 8)” (n. 7).

Silencio e interiorización.

San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia

San Juan de Ávila, proclamado Doctor de la Iglesia el 7 de octubre de este año 2012, nació en 1499 en Almodóvar del Campo (Ciudad Real). Fue ordenado sacerdote en 1526.

Vendió todos los bienes que le habían dejado sus padres, los repartió a los pobres y se dedicó enteramente a la evangelización, empezando por su propio pueblo.

Un año después, se ofreció como misionero para ir a América, a las Indias, como se decía en aquella época. El arzobispo de Sevilla le ordenó que se quedara en las Indias del mediodía español. Así se convirtió en “Apóstol de Andalucía”.

La predicación y los escritos del Maestro Ávila dejan entrever una gran capacidad de adaptación a las situaciones sociológicas y culturales. Esta capacidad, que hoy llamamos inculturación, proviene de saber observar la realidad, a la luz de los grandes contenidos de la fe y de toda la herencia cultural del pasado.

Su modelo de predicación era san Pablo; el centro de su mensaje, Cristo. Predicó tanto en las iglesias, como en las calles.

Nos recuerda el Maestro Ávila que la misión no puede limitarse al propio grupo o al propio país:

“Quién pudiere tener mil millones de lenguas para pregonar por todas partes quién es Jesucristo” (carta 207, 15ss)

“Jesucristo es el deseado de todas las gentes (carta 42, 106s; sermón 2, 545; cf. AG 2, 8) porque Él quiere que todos se salven, vengan al conocimiento de esta verdad” (AF c.43, 4358ss; cf. 1 Tim 2,4).

Gesto y canto: «Cristo, maravilloso eres Tú» (u otro canto)

Mientras se repite varias veces el canto, van saliendo algunas personas (puede ser con una danza) que porten carteles con distintas situaciones (tristeza, soledad, abandono, desconfianza, miedo, odio, venganza...), con algunas noticias (del mundo, del pueblo o ciudad, familiares...).

Todas esas situaciones se ponen ante el altar y se expone el Santísimo Sacramento, pues Cristo da luz a toda la vida y sana todas las heridas.

Exposición del Santísimo y adoración

Si es posible con música de fondo, intercalar algunos textos de la carta Porta fidei. Sugerimos algunos:

La puerta de la fe” [...] está siempre abierta para nosotros [...] cuando la Palabra de Dios se anuncia y el corazón se deja plasmar por la gracia que transforma (n. 1).

No podemos dejar que la sal se vuelva sosa y la luz permanezca oculta (n. 3).

Los cristianos están llamados efectivamente a hacer resplandecer la Palabra de verdad que el Señor Jesús nos dejó (n. 6).

El Año de la Fe es una invitación a una auténtica y renovada conversión al Señor, único Salvador del mundo (n. 6).

Es el amor de Cristo el que llena nuestros corazones y nos impulsa a evangelizar (n. 7).

La fe, en efecto, crece cuando se vive como experiencia de un amor que se recibe y se comunica como experiencia de gracia y gozo. [...] Los creyentes “se fortalecen creyendo” (S. Agustín) (n. 7).

La Eucaristía es la cumbre a la que tiende la acción de la Iglesia y también la fuente de donde mana toda su fuerza (n. 9).

Profesar con la boca indica, a su vez, que la fe implica un testimonio y un compromiso público. [...] La fe es decidirse a estar con el Señor para vivir con Él. Y este “estar con Él” nos lleva a comprender las razones por las que se cree (n. 10).

Que este Año de la Fe haga cada vez más fuerte la relación con Cristo, el Señor, pues solo en Él tenemos la certeza para mirar al futuro y la garantía de un amor auténtico y duradero (n. 15).

LA PALABRA DE VERDAD

Monición

La Palabra de verdad es Cristo. Él es la verdad, la verdad que ilumina nuestras vidas y que debemos hacer resplandecer con nuestras obras, pues la fe se hace concreta en el amor. No puede haber fe sin amor.

Hay un mundo entero a la espera de buenas noticias, de palabras de esperanza, de gestos de paz, de alegría en el corazón. Solo en Cristo encontraremos todo esto.

De la carta apostólica Porta fidei

“La fe sin la caridad no da fruto, y la caridad sin fe sería un sentimiento constantemente a merced de la duda. La fe y el amor se necesitan mutuamente, de modo que una permite a la otra seguir su camino. En efecto, muchos cristianos dedican sus vidas con amor a quien está solo, marginado o excluido, como el primero a quien hay que atender y el más importante que socorrer, porque precisamente en él se refleja el rostro del Señor resucitado.

«Cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis» (Mt 25,40): estas palabras suyas son una advertencia que no se ha de olvidar, y una invitación perenne a devolver ese amor con el que Él cuida de nosotros. Es la fe la que nos permite reconocer a Cristo, y es su mismo amor el que impulsa a socorrerlo cada vez que se hace nuestro prójimo en al camino de la vida. Sostenidos por la fe, miramos con esperanza a nuestro compromiso en el mundo, aguardando «unos cielos nuevos y una tierra nueva en los que habite la justicia» (2 Pe 3,13; cf. Ap 21,1)” (n. 14).

Silencio e interiorización.

Gesto y canto: «Enciende una luz» (u otro canto)

Quienes portaban los carteles con realidades negativas reciben una vela apagada.

El que preside la celebración enciende, de las velas del altar –o del cirio pascual, si lo hubiese–, la vela del primero.

Al recibir la vela encendida, este rompe o quema el cartel negativo y se queda con la vela encendida. El encuentro con Cristo cambia la realidad.

El que ya ha recibido la luz enciende de su vela la vela del compañero que aún porta el cartel con la situación negativa, el cual repite el gesto de romper o quemar el cartel, y así sucesivamente, hasta que todos retiren sus carteles y los cambien por la luz de Cristo.

ENVÍO MISIONERO

Reserva del Santísimo Sacramento

Canto: «Majestad, adora a su Majestad» (u otro canto)

Envío

Se muestra el cartel del DOMUND 2012.

Nosotros somos “Misioneros de la fe”.

Se puede rezar la oración del DOMUND 2012 que aparece en la estampa.

Que la Virgen María, Madre de la Iglesia y Estrella de la Evangelización, acompañe a todos los misioneros del Evangelio, misioneros de la fe.

Canto final: «Hasta los confines de la tierra» (u otro canto)

Delegación Diocesana de Misiones de Jaén


Publicado por verdenaranja @ 21:06  | Misiones
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