Jueves, 03 de abril de 2014

Esquema orientativo para la oración por las voacaciones del mes de Abril 2014, remitivo por Delegación Diocesana de Pastoral Vocacional de la diócesis de Tenerife.


ORACIÓN VOCACIONAL. ABRIL 2014 

DIOS TIENE SED DE TI ¿Y TÚ DE ÉL?

 

1.-Signos: Una vasija con agua y al lado una maceta con una planta frondosa. Puede haber al otro lado otra maceta con una planta débil y mustia por falta de agua.

2.-Introducción: Hoy venimos ante ti, Señor, para encontrarnos contigo, escuchar tu Palabra y tratar de poner a punto nuestra vida.

Avanza la Cuaresma y ya tenemos a la vista la Pascua. Nuestra perspectiva se centra ahí ¿qué quieres decirnos, hoy? ¿qué esperas de cada uno de nosotros?

En este rato queremos escuchar tu voz y renovar nuestro compromiso contigo. Sabemos que nos buscas, y de verdad queremos seguirte, pero a veces el camino se nos hace difícil, y sentimos hambre y sed porque el sol aprieta demasiado fuerte.

¿Qué quieres que hagamos?

Enséñanos a contar contigo, sobre todo a acoger ese amor infinito que nos ofreces en cada momento.

Enséñanos también a escuchar tu Palabra  y a beber de esa agua tuya que es capaz de calmar nuestra sed para siempre.

 

3.-Canto: TU PALABRA de Marcela Gandara.  Y para escuchar, este es el enlace:

http://www.youtube.com/watch?v=DjCQq_j1TQg

 

Tu palabra, es como aceite sobre mis heridas
es el agua en el desierto y el calor en el invierno.

Tu palabra, es la voz que me habla en la mañana
es mi consejo cada día y en las pruebas quien me guía.

Podría estar perdido como náufrago en el mar
y aún perderlo todo hasta el aliento
Podría estar hambriento como un niño sin hogar
pero yo sé que tu palabra siempre a mí
me sostendrá.

Tu palabra, es como dulce miel para mis labios,
es la perfecta melodía que me deleita cada día.

Tu palabra, es mi refugio en medio de las pruebas,
en la tristeza es mi alegría y en soledad mí compañía.

Podría estar perdido como náufrago en el mar
y aún perderlo todo hasta el aliento.
Podría estar hambriento como un niño sin hogar,
pero yo sé que tu palabra siempre a mi (3)
me sostendrá.

Tu palabra, Señor.
Tu palabra siempre me sostendrá.

 

4a.-Texto: Juan  4,7.8b-14

Una mujer de Samaria llegó al pozo a sacar agua, y Jesús le pidió:

-Dame un poco de agua.

La mujer le respondió:

-¿Cómo tú, siendo judío, me pides agua a mí, que soy samaritana?

Jesús le contestó:

-Si supieras lo que Dios da y quién es el que te está pidiendo agua, tú le pedirías a él, y él te daría agua viva.

La mujer le dijo:

-Señor, ni siquiera tienes con qué sacar agua y el pozo es muy hondo: ¿de dónde vas a darme agua viva? Nuestro antepasado Jacob nos dejó este pozo, del que él mismo bebía y también sus hijos y sus animales. ¿Acaso eres tú más que él?

Jesús le contestó:

-Los que beben de esta agua volverán a tener sed; pero quien beba del agua que yo le daré, jamás volverá a tener sed. Porque el agua que yo le daré brotará en él como un manantial de vida eterna.

 

4b.-Momentos de reflexión personal: En  silencio, nos preguntamos:

¿Qué agua necesito yo?

¿Cuáles son  mis deseos más profundos?

¿A qué fuentes acudo yo para calmar mi sed?

 

5a.-Texto: Juan 4,23.25.28-30.39-40

La mujer le dijo:

-Señor, dame de esa agua, para que no vuelva yo a tener sed ni tenga que venir a aquí a sacarla.

Jesús le dijo:

-Llega la hora, y es ahora mismo, cuando los que de veras adoran al Padre lo harán conforme al Espíritu de Dios y a la verdad.

Dijo la mujer:

-Yo sé que ha de venir el Mesías (es decir, el Cristo) y que cuando venga nos lo explicará todo.

Jesús le dijo:

El Mesías soy yo, que estoy hablando contigo.

La mujer dejó su cántaro y se fue al pueblo a decir a la gente:

-Venid a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será este el Mesías?

Entonces salieron del pueblo y fueron adonde estaba Jesús.

Muchos de los que vivían en aquel pueblo de Samaria creyeron en Jesús por las palabras de la mujer, que aseguraba: “Me ha dicho todo lo que he hecho.” Así que los samaritanos, cuando llegaron a donde estaba Jesús, le rogaron que se quedara con ellos y se quedó allí dos días.

 

5b.- Momentos de reflexión personal: En  silencio, nos preguntamos:

¿Me he encontrado  con Jesús?

¿Reconozco en Él esa AGUA VIVA que me sacia plenamente?

¿Cómo puedo hacer partícipes a otros de este regalo?

 

6.-Gesto de acercarnos al agua y hacer la señal de la cruz. Expresa que aceptamos a Jesús en nuestra vida y que contamos con Él para que la llene totalmente. Mientras nos movemos, escuchamos la canción de Glenda “Tú eres el agua viva”.

 

7.-Canción TÚ ERES EL AGUA VIVA de Glenda. Para escucharla, este es el enlace:

https://www.youtube.com/watch?v=jGNPbXYyVvo 

Manifiesta tu santidad en mí, tómame de entre los que me dispersé,

recógeme de donde me perdí y llévame de nuevo al corazón.

Tú eres el agua viva, Tú eres el agua pura,

inúndame, inúndame, y todo se transformará en mí. (bis)

Mi tierra se abrirá a tu lluvia, mis rocas ya no harán daño a nadie,

mis montes se harán camino, para todos.

Mi pasto abundante medicina será, para todo el que coma de mí,

yo seré la tierra que mana leche y miel.

Tú eres…

Me darás unas entrañas nuevas,

mis rocas ya no harán daño a nadie, sólo acariciarán.

Infúndeme tu Espíritu, Señor, y haz que se encariñe conmigo,

que quiera hacer morada en mí y así tenga sabor a Ti,

entonces habitaré en la tierra que es mía,

y yo seré tu pueblo y tú serás mi Dios.

Tú eres… 

8.-Peticiones. Contestamos todos: Escucha, Señor, nuestra oración

**Por la  Iglesia,  para que Jesucristo sea siempre su fuente de Agua Viva.

**Por los jóvenes, para que te descubran a ti como único Señor.

**Para que las personas que han dicho sí a la vida consagrada, sean siempre fieles.

**Por las familias cristianas, para que con su ejemplo animen a sus hijos a dar la vida

  y responder generosamente a la llamada del Señor.

**Para que haya cada día más personas que entreguen su vida a los empobrecidos.

**Por nosotros, para que respondamos a la llamada del Señor donde Él nos quiera.

 

9.-Oración conjunta. Para terminar, recitamos: Tengo sed de ti

 

Es verdad. Estoy a la puerta de tu corazón, de día y de noche.

Aun cuando no estás escuchando, aun cuando dudes que pudiera ser yo,

ahí estoy: esperando la más pequeña señal de respuesta,

hasta la más pequeña sugerencia de invitación que me permita entrar.

Y quiero que sepas que cada vez que me invitas,

Yo vengo siempre, sin falta.

Vengo en silencio e invisible, pero con un poder y un amor infinitos […].

Vengo con Mi misericordia, con Mi deseo de perdonarte y de sanarte,

con un amor hacia ti que va más allá de tu comprensión.

Un amor en cada detalle, tan grande como el amor que he recibido de Mi Padre. Vengo deseando consolarte y darte fuerza, levantarte y vendar todas tus heridas.

Te traigo Mi luz, para disipar tu oscuridad y todas tus dudas. […]

Vengo con Mi paz, para tranquilizar tu alma.

Cuando finalmente abras las puertas de tu corazón y te acerques lo suficiente, entonces Me oirás decir una y otra vez, no en meras palabras humanas sino en espíritu: «no importa qué es lo que hayas hecho, te amo por ti mismo.

Ven a Mí con tu miseria y tus pecados, con tus problemas y necesidades,

y con todo tu deseo de ser amado.

Estoy a la puerta de tu corazón y llamo... ábreme,

porque tengo sed de ti…».

                                       Madre Teresa de Calcuta, Tengo sed de ti (fragmento)


Publicado por verdenaranja @ 17:28  | Pastoral Vocacional
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