Lunes, 13 de octubre de 2014

Guión litúrgico para Domund 2014 publicado en la revista ILUMINARE Nº 392 - OCTUBRE 2014 - SERVICIO DE PASTORAL MISIONERAm recibida en la parroquia con los materiales para su celebración el 19 de octubre.

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Cada vez que los cristianos nos reunimos para celebrar el sacramento de la Eucaristía, nos convoca el Señor a abrir nuestra comunidad a todos nuestros hermanos y hermanas del mundo entero. Hoy, de una manera especial, puesto que celebramos el DOMUND, con el lema “Renace la alegría”, que nos invita a compartir la alegría del Evangelio con todos ellos.

En este día, además, se celebra en Roma la beatificación de Pablo VI. En numerosas intervenciones este pontífice hizo llamamientos apasionados a la alegría cristiana; recordemos, sobre todo, su famosa invitación “Conservemos la dulce y confortadora alegría de evangelizar” (Evangelii nuntiandi, 80), que el papa Francisco ha retomado muchas veces.

Pidamos hoy al Señor que, al escuchar su Palabra y al acogerle en la Eucaristía, nos conceda afianzarnos en la fe y en el amor mutuo; que esa fe y amor se extiendan hacia todos los hombres y pueblos; y que así podamos hacerles partícipes de la alegría de Dios: la de compartir el Evangelio de su Hijo Jesucristo.

Sugerencias para la homilía

La lectura del Evangelio de hoy nos coloca ante una de las afirmaciones más contundentes de Jesús: la distinción entre lo que es del César y lo que es de Dios. La Iglesia puede prestar una gran contribución para que en este mundo las relaciones entre las personas y los pueblos se rijan por la justicia en todos sus aspectos. En cualquier caso, la misión propia de la Iglesia va más allá, porque es manifestar el amor de Dios por todos sus hijos.

Precisamente la Jornada Mundial de las Misiones tiene como objetivo recordarnos que las relaciones que nos unen a los demás son de una profunda fraternidad en Cristo, que trasciende todas las fronteras y alcanza a todos los hijos de Dios. Como recuerda el Papa en el Mensaje para esta Jornada, la alegría más profunda de Jesús es constatar que sus discípulos participan de esta dinámica de conocer al Padre y de vivir como hermanos entre sí. Es la alegría del Evangelio que se revela a los más pobres y humildes, que la Iglesia debe testimoniar y realizar. Como decía Pablo VI, “evangelizar constituye, en efecto, la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda” (Evangelii nuntiandi, 14).

El papa Francisco dice: “Todos los discípulos del Señor están llamados a cultivar la alegría de la evangelización” (Mensaje DOMUND 2014, 4). A los cristianos se nos llama a ser discípulos de Jesús o, como san Pablo decía en la segunda lectura a los cristianos de Tesalónica, a que se nos reconozca por “vuestra fe, vuestro amor y vuestra esperanza”. El fruto no puede ser otro que la alegría que da creer en el Evangelio y que “nace del encuentro con Cristo y del compartir con los pobres” (ibíd.). Nuestras comunidades cristianas están llamadas, como recuerda el Papa en el Mensaje, a hacer renacer la alegría que viene de Jesucristo y que nos impulsa a evangelizar.

Recordemos de una manera muy especial a quienes gastan su vida al servicio del Evangelio en todos los lugares del mundo y seamos generosos con ellos. El Papa también nos lo recuerda con palabras de la Sagrada Escritura: “«Dios ama al que da con alegría» (2 Cor 9,7). La Jornada Mundial de las Misiones es también un momento para reavivar el deseo y el deber moral de la participación gozosa en la misión ad gentes” (Mensaje DOMUND 2014, 5). La manera en que el cristiano “da a Dios lo que es de Dios” consiste fundamentalmente en dar a sus hijos la oportunidad de conocerlo y amarlo.

Oración de los fieles

Abramos confiados nuestro corazón a Dios, para presentar en la oración las necesidades de la Iglesia y del mundo. Decimos: Dios, Padre nuestro, escúchanos.

Por el papa Francisco y los obispos, para que, como el beato Pablo VI, fomentenuna Iglesia fraterna, alegre y misionera. Roguemos al Señor.

Por los cristianos y las comunidades cristianas, para que renazca la alegría del encuentro con Jesús y de llevar el Evangelio a los demás. Roguemos al Señor.

Por los que no creen en Cristo, para que en el testimonio sereno y gozoso de laIglesia encuentren motivos para creer, esperar y amar. Roguemos al Señor.

Por las Iglesias jóvenes y en formación, para que se sientan confortadas por nuestra comunión fraterna y nuestra solidaridad. Roguemos al Señor.

Por los los misioneros y misioneras, para que su dicha sea imitar a Jesús, dándosea los demás en el servicio del Evangelio. Roguemos al Señor.

Por nosotros, para que la participación en la vida de la Iglesia abra nuestro corazóna la alegría del Evangelio, para ir en busca de nuestros hermanos. Roguemos al Señor.

Escucha, Padre de bondad, la oración que tu Iglesia te presenta en nombre de Jesucristo, que nos ha traído la alegría del Evangelio, y junto a Ti y el Espíritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos.

Juan Martínez Sáez, fmvd. Colaborador de OMP


Publicado por verdenaranja @ 18:24  | Misiones
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