Jueves, 24 de septiembre de 2015

Desde la Delegación Diocesana de catequesis de la diócesis de Tenerife nos remiten el rito del Envío de los Catequistas para el curso pastoral 2015-2016

RITO DEL ENVÍO DE CATEQUISTAS


MONICIÓN DE ENTRADA:

Hoy, como todos los domingos, nos reunimos en torno a la mesa del Señor para escuchar su palabra y compartir su pan de vida. Pero hoy nuestra reunión tiene además un sentido particular.

Hemos dado comienzo al nuevo curso de catequesis de nuestra parroquia, y hoy enviamos aquellas personas que, en nombre de la Iglesia, llevarán a cabo, junto al Párroco, la tarea de acompañar en el camino de la fe a nuestros niños, jóvenes y adultos.

Están aquí también un buen grupo de padres y madres, preocupados por la formación religiosa de sus hijos, y la Comunidad Cristiana, parte importante en todo el proceso catequético. Con la alegría que nos da el Señor, comencemos llenos de gozo esta celebración.

Terminada la homilía.

RITO DEL ENVÍO

Monición (un miembro de la Comunidad, preferiblemente que NO sea un catequista):

Se va a proceder ahora al rito del envío de nuestros catequistas que este año llevarán a cabo la misión de ser “Testigos de la Misericordia de Dios” en nuestra Parroquia de_______. Es un modo de expresar que no actúan en nombre propio, sino en nombre de la Iglesia, en nombre de esta Comunidad.

El rito comienza con una exhortación del Sacerdote en nombre del Señor; seguirá con la confesión de fe de los catequistas que manifiestan su compromiso y disponibilidad; a continuación, el párroco pronunciará la bendición del Señor sobre ellos para que Jesús les ayude con su fuerza y los mantenga en su fidelidad; por último, besarán el libro del Evangelio que han de testimoniar.


El párroco: ¡Pónganse en pie los que van a recibir la misión de catequista! (se puede llamar a cada catequista por su nombre, respondiendo: AQUÍ ESTOY)

Queridos hermanos:

Dios, nuestro Padre, reveló y realizó su designio de salvar al mundo por medio de su Hijo hecho hombre, Jesucristo, quien confió a la Iglesia la misión de anunciar su Evangelio a todos los hombres.

Ustedes, catequistas, que no actúan en nombre propio, sino en nombre de la Iglesia que les envía, tienen una misión muy importante que cumplir: ser testigos del mensaje de Jesús, y en este curso especialmente: SER TESTIGOS DE LA MISERICORDIA DE DIOS.

Serán discípulos-misioneros de la Palabra de Dios en la catequesis y, de esta forma, con su esfuerzo y la ayuda del Señor, los catequizando irán madurando en su camino de crecimiento en la fe. No olviden en ningún momento que se trata, sobre todo, de llevarlos al encuentro personal con Jesús, que es el protagonista principal.

Que sus vidas sean testimonios de Jesucristo y de su mensaje en el seno de la Iglesia que es siempre el punto de referencia de la catequesis.

Profesión de fe y compromiso: (Los catequistas encienden las velas del Cirio Pascual) (se puede cantar algún canto sencillo si son varios los catequistas)

Antes de recibir la misión, es necesario que profesen públicamente su fe; que expresen ante la Iglesia reunida su disponibilidad a la tarea que se les encomienda y la aceptación del compromiso que asumen.

S/ ¿Creéis en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra?

Catequistas: Sí, creo.

S/¿Creéis en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que nació de Santa María Virgen, proclamó con obras admirables el Evangelio de Dios, murió, fue sepultado, resucitó de entre los muertos y está sentado a la derecha del Padre?

Catequistas: Sí, creo.

S/ ¿Creéis en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de los muertos y en la vida eterna?

Catequistas: Sí, creo.

S/ ¿Estáis dispuestos a realizar vuestra tarea viviendo la fe con sinceridad de corazón y proclamándola de palabra y de obra, según el Evangelio y la Tradición de la Iglesia?

Catequistas: Sí, estoy dispuesto/a

S/ ¿Os preocuparéis de vuestra mejor formación y preparación y acudiréis con asiduidad a las reuniones organizadas para ello en la Parroquia?

Catequistas: Sí, lo haré.

S/ ¿Prometéis, con la ayuda del Espíritu Santo, perseverar en la tarea a pesar de las dificultades, realizarla con diligencia según vuestra capacidad y buscar en todo el bien de la Iglesia y de aquellos que se os encomiendan?

Catequistas: Sí, lo prometo.

(Los catequistas se arrodillan ahora, mientras todos los demás fieles se ponen en pie)

Bendición de los catequistas

Oremos, pues, al Señor que derrame su luz sobre ellos.

Yo, como vuestro Párroco y Pastor, y nombre de la Comunidad aquí reunida les envío en nombre del Señor Jesús para que, como catequistas, conduzcan a los niños, a los jóvenes y adultos al encuentro con Jesús Vivo y Resucitado, (bendiciendo a los catequistas) En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo... AMEN

RECIBID LA PALABRA DE DIOS: 

Mediten la Palabra de Dios que llevarán cada día en sus manos en sus labios y en su corazón para ser siempre Testigos de la Misericordia de Dios.

(A continuación, los catequistas van besando el libro del Evangelio y se retiran a sus sitios. Mientras, la asamblea acompaña con un canto apropiado)

 

ORACIÓN UNIVERSAL DE LOS FIELES (aconsejable que la realice un miembro de la comunidad que NO sea un catequista)

Oremos, hermanos, a Dios por las necesidades de la Iglesia y del mundo, por nosotros y, de modo especial, por quienes se dedican a la tarea de evangelizar.

1. Para que los catequistas, en comunión con el Papa, el Obispo y los sacerdotes, sean auténticos portavoces de la Iglesia, de cuya experiencia de fe les viene su certeza, ROGUEMOS AL SEÑOR.

2. Para que los catequistas, que actúan en nombre de la Iglesia, se vean apoyados por la estima, la colaboración y la oración de toda la comunidad, ROGUEMOS AL SEÑOR.

3. Para que los catequistas sean fieles servidores del Evangelio y sepan transmitirlo intacto y vivo, de un modo comprensible y persuasivo, ROGUEMOS AL SEÑOR.

4. Para que los catequistas den testimonio de la Palabra con la santidad de su vida, en la oración, la meditación y la participación frecuente en los sacramentos, ROGUEMOS AL SEÑOR.

5. Para que nuestra comunidad, con el testimonio de su vida y con la oración, secunde el servicio a la Palabra de los catequistas, ROGUEMOS AL SEÑOR.

6. Para que los padres, a cuyo servicio actúan los catequistas en la formación cristiana de sus hijos, no renuncien a su misión de ser los «primeros anunciadores de la fe», ROGUEMOS AL SEÑOR.

7. Para que cuantos escuchan la Palabra de Dios experimenten el gozo de conocer a Dios y ser conocidos por El, de contemplarlo y abandonarse en El, ROGUEMOS AL SEÑOR.  

Oremos: ¡Oh Dios, fuente de luz y de bondad, que enviaste a tu Hijo único, Palabra de vida, a revelar a los hombres el misterio de tu amor!

Bendice a estos hermanos nuestros, elegidos para el ministerio de catequistas. Ayúdales a meditar asiduamente tu Palabra, para que se dejen penetrar por su enseñanza y la anuncien fielmente a sus hermanos. Por Jesucristo nuestro Señor.

PRESENTACIÓN DE LOS SÍMBOLOS (OFERTORIO)

Presentamos al Señor nuestro ser y quehacer de catequistas.

Presentamos el PAN Y EL VINO alimento y fuerza de nuestro camino.

Presentamos esta VELA ENCENDIDA Y LA SAL porque Jesús nos manda ser luz por el testimonio de vida cristiana y sal que condimenta y da sabor como tenemos que ser los catequistas.

Monición a la Despedida

(Después de la Comunión, antes de la Oración un catequista dice:)

Hermanos: En nombre de Jesús, hemos sido enviados para ser testigos a los niños, jóvenes y adultos del mensaje del Evangelio.

Queridos Padres y Madres, querida Comunidad Parroquial de_______: Sabemos que sin su colaboración no podemos hacer casi nada; por eso, en nombre de todos los catequistas les pedimos que recen por nosotros y que nos ayuden en para que estos sus hijos se preparen lo mejor posible y conozcan a Jesús y su Evangelio.

ENVÍO Y DESPEDIDA

Obedientes al mandato de Cristo y confiados en la gracia del Espíritu, id y anunciad el Evangelio a vuestros hermanos en nombre de la Iglesia. ¡Podéis ir en paz!  


Publicado por verdenaranja @ 16:26  | Catequesis
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