Jueves, 15 de octubre de 2015

Vigilia de oración en la Jornada del DOMUND 2015 publicada en revista misionera ILUMINARE Nº 395 - OCTUBRE 2015 recibida en la parroquuia con los materiales para su elebración el 18 de Octubre. 


ID AL MUNDO ENTERO Y PROCLAMAD EL EVANGELIO


1. Monición de entrada

La Jornada Mundial de las Misiones de este 2015 tiene como marco el Año de la Vida Consagrada. Todo cristiano está llamado a ser misionero, cada uno desde la vocación a la que Dios le llama. Las personas consagradas han escuchado y acogido en su corazón de manera particular la invitación del Señor:

“Id al mundo entero y proclamad el Evangelio”. Su vida ya no les pertenece, y solo tiene sentido si hacen de ella una verdadera ofrenda al Señor y a los hermanos. Hoy oramos por todos los misioneros que se ponen incondicionalmente al servicio del Pueblo de Dios, para que su fe se fortalezca y sigan anunciando con alegría el mensaje del Evangelio, y sean en nuestro mundo “misioneros de la misericordia”.

2. Canto: Invocación al Espíritu Santo mientras se expone el Santísimo.

3. Lectura: Mc 16,15-20: “Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación”.

4. Reflexión

“La misión es una pasión por Jesús, pero, al mismo tiempo, es una pasión por su pueblo. Cuando nos detenemos ante Jesús crucificado, reconocemos todo su amor que nos dignifica y nos sostiene; y en ese mismo momento percibimos que ese amor, que nace de su corazón traspasado, se extiende a todo el Pueblo de Dios y a la humanidad entera. Así redescubrimos que Él nos quiere tomar como instrumentos para llegar cada vez más cerca de su pueblo amado (cf. EG 268) y de todos aquellos que lo buscan con corazón sincero. En el mandato de Jesús «id» están presentes los escenarios y los desafíos siempre nuevos de la misión evangelizadora de la Iglesia. En ella todos están llamados a anunciar el Evangelio a través del testimonio de la vida; y de forma especial se pide a los consagrados que escuchen la voz del Espíritu, que los llama a ir a las grandes periferias de la misión, entre las personas a las que aún no ha llegado todavía el Evangelio” (Francisco, Mensaje para la Jornada Mundial de las Misiones 2015, 1b).

5. Silencio.

6. Canto: “Sigue habiendo tantos pies que lavar” (Ixcís).

7. Peticiones: En cada petición se presenta un signo:


- Presentamos como signo una bola del mundo.

 Por toda la Iglesia, por sus pastores, para que lleve siempre a cabo el mandato del Señor de ir al mundo entero y anunciar el Evangelio de la salvación, especialmente a los más pobres. Roguemos al Señor.

- Presentamos como signo una vela encendida.

Por las comunidades contemplativas; que a través de su vida escondida con Cristo en Dios hagan más fecundo el apostolado de los misioneros y la misión de la Iglesia. Roguemos al Señor.

- Presentamos como signo unas sandalias desgastadas.

Por todos los misioneros, para que sean mensajeros de la misericordia de Dios y testigos de su amor en medio de nuestro mundo. Roguemos al Señor.

- Presentamos como signo una foto (o cartel) de una familia.

Para que en todas las familias cristianas se viva el amor de Dios, y los padres apoyen y ayuden a sus hijos a descubrir la vocación a la que Dios les llama. Roguemos al Señor.

- Presentamos como signo una Biblia.

Por todos los miembros de los Institutos seculares, Sociedades de vida apostólica y nuevas formas de vida consagrada, para que vivan con alegría y entrega el anuncio del Evangelio en los diferentes ambientes en los que se hallan presentes. Roguemos al Señor.

- Presentamos como signo una cruz.

Para que los enfermos, unidos a la cruz del Salvador en su dolor, ofrezcan su sufrimiento por todos los misioneros, especialmente por aquellos que pasan por momentos de dificultad y viven persecución. Roguemos al Señor.

8. Padrenuestro

9. Oración final (oración colecta de la misa “Por la evangelización de los pueblos”) 

Señor, Tú has querido que tu Iglesia sea sacramento de salvación para todos los hombres, a fin de que la obra redentora de Cristo persevere hasta el final de los tiempos; mueve ahora los corazones de tus fieles y concédenos la gracia de sentir que nos llamas con urgencia a trabajar por la salvación del mundo, para que, de todas las naciones, se forme y desarrolle un solo pueblo, una sola familia, consagrada a tu nombre. Por nuestro Señor Jesucristo. 

10. Bendición, reserva del Santísimo y canto final: “Nos envías por el mundo”

«En el mandato de Jesús "id" están presentes los escenarios y los desafíos siempre nuevos de la misión evangelizadora de la Iglesia».


Misioneras Oblatas de María Inmaculada 


Publicado por verdenaranja @ 17:11  | Misiones
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