Viernes, 01 de febrero de 2019

 DOMINGO 4º DEL TIEMPO ORDINARIO C

 MONICIONES 

 

PRIMERA LECTURA

        Escucharemos ahora la vocación del profeta Jeremías, que es constituido profeta de los gentiles, y es perseguido por su propio pueblo. De este modo, prefigura a Jesucristo, “el gran Profeta”, entregado por nosotros. 

SALMO

        Recitando este salmo, después de escuchar la situación del profeta Jeremías, meditamos en el dolor y el sufrimiento que entraña la vocación profética. En medio de todo, el elegido se refugia en Dios, que le ha enviado. 

SEGUNDA LECTURA

        “Quedan la fe, la esperanza y el amor; la más grande es el amor”. Pero ¿qué es el amor? ¿Cómo es el amor cristiano? Escuchemos con atención las palabras de San Pablo. 

TERCERA LECTURA

        Estos domingos escuchamos los comienzos de la predicación de Jesús, según S. Lucas. Hoy seguimos escuchando lo que sucede en la sinagoga de Nazaret, donde le dejamos el domingo pasado, presentándose a aquellos vecinos, como el Mesías, como el que tenía que venir.

        Aclamémosle ahora con el canto del aleluya. 

COMUNIÓN

        En la Comunión experimentamos cómo el Señor viene en persona a nosotros a través de la fragilidad de lo humano, escondido en el pan consagrado, que es su Cuerpo. Por eso, unos lo acogen con fe y  alegría, otros se quedan en la indiferencia y el abandono. Y otros, incluso, lo rechazan y lo desprecian; no les convence.

        ¿Y nosotros? ¡Dichosos nosotros, invitados a recibirle!


Publicado por verdenaranja @ 13:42  | Liturgia
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