Viernes, 07 de junio de 2019

DOMINGO DE PENTECOSTÉS          

  MONICIONES

 

 

PRIMERA LECTURA

                    Escuchemos ahora, con espíritu de fe y devoción, la narración de la Venida del Espíritu Santo, y el impacto que produce en Jerusalén.

                        Pidamos al Señor que “no deje de realizar hoy, en el corazón de sus fieles, aquellas mismas maravillas que obró en los comienzos de la predicación evangélica”.

 

SALMO

                        Uniéndonos a las palabras del salmo, pidamos al Señor que envíe sobre nosotros, sobre la Iglesia y sobre el mundo, el Espíritu Santo Defensor. ¡Todos sabemos bien cuánto le necesitamos!

 

SEGUNDA LECTURA

La segunda lectura nos presenta unas enseñanzas de S. Pablo sobre la acción del Espíritu del Señor en nosotros y en la Iglesia. Ésta tiene “variedad de ministerios, pero unidad de misión”: Anunciar la Buena Noticia del Evangelio a todos los pueblos de la tierra.

 

SECUENCIA

                        Leemos hoy, antes de escuchar el Evangelio, una antigua plegaria al Espíritu Santo -la Secuencia-. Unámonos a ella, desde el fondo de nuestro corazón, pidiéndole al Espíritu Divino que venga a nosotros, nos renueve y nos acompañe.

 

EVANGELIO

                        En el Evangelio se nos presenta la primera aparición de Jesucristo a los discípulos, al atardecer  del mismo día de la Resurrección y cómo les da el Espíritu Santo, que es el fruto y el don más excelente de la Pascua.

                        Aclamemos a Dios, nuestro Padre, que nos da su Espíritu Santo.

 

COMUNION

"Nadie puede decir Jesús es Señor si no es bajo la acción del Espíritu Santo", hemos escuchado en la segunda lectura. Realmente, sin Él no podemos ser ni hacer nada.

            Pidamos a Jesucristo que renueve en nuestro interior el don de su Espíritu, que recibimos, especialmente, el día de nuestra Confirmación, para que sostenga y acreciente nuestra fe en su presencia en la Eucaristía, nos impulse a recibirle con frecuencia y debidamente preparados, en la Comunión, y a dar el fruto que exige la recepción de este Sacramento.


Publicado por verdenaranja @ 12:22  | Liturgia
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