S?bado, 23 de octubre de 2021

Reflexión  a las lecturas del domingo treinta del Tiempo Ordinario B ofrecida por el sacerdote Don Juan Manuel Pérez Piñero bajo el epígrafe  "ECOS DEL DÍA DEL SEÑOR"

Domingo 30º del T. Ordinario B                                                                        

Bartimeo, el ciego del Evangelio de este domingo, tenía una ilusión en su vida: poder ver; pero ésta era una ilusión imposible, porque ¿cómo un ciego va a recobrar la vista? Pero aquel hombre tiene la suerte de encontrarse con Jesucristo, que pasa por el mismo camino donde estaba sentado pidiendo limosna. Cuando oye que pasa Jesús, comienza a gritar: “Hijo de David, ten compasión de mí”.

Era normal que lo mandaran a callar, entre otras cosas, porque, si estaba ciego, era, según la mentalidad judía, porque había pecado, porque era un pecador.

Pero ¿por qué sabía Bartimeo que Jesús era el Hijo de David? ¿Y la gente que va con Jesús lo creía también? ¿Y cómo sabía que Jesús podía curarle de su ceguera?

No lo sabemos. Lo cierto es que llega el momento en el que Jesucristo se para y dice: “llamadlo”. Y entonces es cuando le dicen: “Ánimo, levántate, que te llama”.

¡Oh! ¡El Señor llama a Bartimeo! ¡Dichosa llamada! Nos dice San Marcos que, entonces, aquel ciego “soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús”. ¡Qué impresionante!

Y Jesús le pregunta: ¿qué quieres que haga por ti? Y el ciego le contesta: “Maestro, que pueda ver. Jesús le dice: “Anda, tu fe te ha curado”. “Y lo seguía por el camino”. Se trata, por tanto, de una doble curación: Jesucristo abre los ojos de aquel hombre dos veces: a la luz del día y a la luz de la fe; por eso, puede seguirle.

Aquella gente que va con Jesucristo tenía que recordar lo que habían anunciado los profetas y que hoy escuchamos en la primera lectura: “Gritad de alegría por Jacob, regocijaos por el mejor de los pueblos”. Es el anuncio de la liberación del destierro y es anuncio también de los tiempos del Mesías. El profeta dice que entre los que vienen hay “ciegos y cojos: una gran multitud retorna”.

Pero ya sabemos que hay muchas clases de ceguera; está incluso la ceguera “del que no quiere ver”. En el seguimiento de Jesucristo es fundamental ver, poder ver, querer ver. Y hemos de darnos cuenta de que sin la luz de la fe, nada se hace posible. La fe es imprescindible para poder dar un paso en la vida. ¡Sin la fe todo yace en una profunda, permanente y terrible oscuridad! Y, en definitiva, si no tenemos una fe viva y auténtica, ¿cómo vamos a dar testimonio de “lo que hemos visto?”.

Dicen que S. Marcos coloca aquí, al final de esta sección, la curación del ciego, para ayudar a comprender a las comunidades cristianas a las que dirige su Evangelio, que todo lo que hemos contemplado en los últimos domingos acerca de la vida cristiana y del seguimiento de Jesucristo, es imposible si somos ciegos, si no vemos bien, si no queremos ver.

Pero ¿será posible que nosotros seamos ciegos? Ciegos tal vez no, pero ¿quién puede decir que no tiene nada de ceguera? ¿Quién no anda un poco encandilado por tantas cosas como llaman nuestra atención en nuestros ambientes y dificultan nuestro seguimiento de Cristo?

¡Y Cristo, que curó al ciego, puede curarnos también a nosotros! Y entonces, también nosotros le seguiremos, o le seguiremos mejor por el camino.

También Jesucristo nos pregunta hoy como al ciego: “¿Qué quieres que haga por ti?” Y nosotros ¿qué le vamos a contestar? Ojalá que podamos decirle como Bartimeo: “Maestro, que pueda ver, que pueda ver siempre, hasta que llegue a contemplarte, vivo y glorioso, en el Cielo por toda la eternidad.

Este domingo la Jornada del Domund constituye una fuerte llamada a colaborar en la valiosa tarea de ayudar a tantos millones de personas que carecen de la luz del Evangelio, de la luz de la fe.

                                                                                                        ¡FELIZ DÍA DEL SEÑOR!


Publicado por verdenaranja @ 12:13  | Espiritualidad
 | Enviar

DOMINGO 30º DEL T. ORDINARIO B  

MONICIONES        

 

PRIMERA LECTURA

La primera lectura de hoy es un mensaje de esperanza: el profeta levanta el ánimo del pueblo de Dios desterrado en Babilonia, anunciándole la vuelta a su patria con gran alegría bajo la protección paterna del Señor. Y esto prefigura los tiempos del Mesías.                    

SEGUNDA LECTURA

            La Carta a los Hebreos contiene una amplia enseñanza sobre el Sacerdocio de Jesucristo, como escuchamos en el fragmento que se lee hoy: Jesús, Hijo de Dios y hermano de los hombres,  es el Pontífice de la Nueva Alianza, en favor de la humanidad entera. 

TERCERA LECTURA

            Jesús cura al ciego de Jericó que le llama Hijo de David. Así recompensa su fe y confirma que han llegado los tiempos del Mesías.

            Pero antes de escuchar el Evangelio, cantemos con gozo, el aleluya. 

COMUNIÓN

            Dichosos nosotros que somos capaces de descubrir detrás de las especies de pan y de vino, al mismo Jesucristo que curó al ciego de Jericó.

                        “¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!”. Esta fue la súplica del ciego y es nuestra súplica, para que el Señor nos libere de toda ceguera espiritual, y podamos descubrirle siempre presente entre nosotros.


Publicado por verdenaranja @ 12:09
 | Enviar
Viernes, 15 de octubre de 2021

Reflexión a las lecturas del domingo veintinueve del Tiempo Ordinario B ofrecida por el sacerdote Don Juan Manuel Pérez Piñero bajo el epígrafe "ECOS DEL DÍA DEL SEÑOR"

Domingo 29º del T. Ordinario B

 

De camino hacia Jerusalén, Jesús les anuncia por tercera vez a sus discípulos su muerte y resurrección.

La primera lectura nos presenta un fragmento del Cántico del Siervo de Yahvé, en el que nos anuncia que Dios quiso triturarlo con el sufrimiento, que cargará con los crímenes de muchos y que entregará su vida como expiación.

Y la consecuencia de todo ello nos la presenta la misma lectura cuando dice: “Mi siervo justificará a muchos, porque cargó con los crímenes de ellos”.

Y en la segunda leemos: “Por eso, comparezcamos confiados al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y encontrar gracia para un auxilio oportuno”.

Y cómo contrasta el anuncio de la Pasión del Señor, con la pretensión de los hijos de Zebedeo: “Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda”

¡Mientras Jesucristo les habla de sufrimientos y de entrega hasta la muerte, ellos buscan otro estilo de vida: ser los más importantes en el reino!

Si observamos la reacción de los Doce a los tres anuncios de la pasión, comprenderemos hasta que punto, los discípulos ignoraban y estaban al margen de esta realidad: “¡No entendían nada y les daba miedo preguntarle!” (Mc 9, 32).

Nos dice el Evangelio que “los otros diez al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan”; pero Jesucristo resuelve la cuestión para siempre diciéndoles que en el reino las cosas no funcionan como entre los jefes de los pueblos, que los tiranizan y los oprimen: “No será así entre vosotros”: “El que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor; y el que quiera ser  primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y dar su vida en rescate por muchos”.

Ojalá grabáramos bien en el alma aquellas palabras: “No será así entre vosotros”. Porque aquel espíritu está pronto y dispuesto a invadir nuestra vida en cualquier momento en que nos despistemos.

Estamos viviendo en una sociedad en la que prima la rivalidad, la competencia, la lucha por ser más que el otro, por conseguir aquel puesto… Y eso también se introduce en la vida de la familia: “Que me sirvan”. “Eso que no me gusta, que lo haga el otro”. “Ser yo el primero...”    Y se introduce también  en la vida de la Iglesia, por ejemplo, lo que llama el Papa Francisco “hacer carrera”, ir consiguiendo mejores puestos…

Y Jesucristo es el espejo en el que tenemos que mirarnos siempre los cristianos y la Iglesia entera, en nuestro esfuerzo por ser verdaderos discípulos suyos. Entonces llegaremos a sentir verdadera pena de pretender para nosotros un camino y un estilo de vida diferentes, contrarios a los que Él eligió para sí.

Termino señalando que servir y dar la vida es, en definitiva, un don de Dios, que Él concede a los que se lo piden con fe y perseverancia y con un deseo sincero de conseguirlo, y, para ello, ya sabemos el camino: intensificar nuestra vida espiritual.                 

                                                                                                        ¡FELIZ DÍA DEL SEÑOR!

 


Publicado por verdenaranja @ 13:45  | Espiritualidad
 | Enviar

DOMINGO 29º DEL TIEMPO ORDINARIO B

 MONICIONES       

 

 PRIMERA LECTURA

            Escuchemos un fragmento del Cántico del Siervo de Yahvé, que prefigura a Jesucristo, el Señor, que se entrega hasta la muerte por la salvación de todos los hombres. 

SEGUNDA LECTURA

            La Carta a los Hebreos, que leemos estos domingos en la segunda lectura, nos invita a acercarnos con confianza a Jesucristo, nuestro gran Sacerdote, que, después de haber experimentado el sufrimiento y la muerte, atravesó el Cielo. 

TERCERA LECTURA

            Escuchemos ahora al mismo Jesucristo que nos invita a ser grandes, siendo servidores de todos, siguiendo su ejemplo de servicio y entrega hasta la muerte.

            Pero antes de escuchar el Evangelio, cantemos todos el aleluya. 

COMUNIÓN

            En la Comunión recibimos la ayuda que necesitamos para vencer nuestro egoísmo, y entregarnos cada uno, según su vocación, a la tarea de construir comunidades auténticamente misioneras, que no cesen de anunciar, de palabra y de obra, la Buena Noticia del Evangelio por todas partes.


Publicado por verdenaranja @ 13:42  | Liturgia
 | Enviar
Viernes, 08 de octubre de 2021

Reflexión a las lecturas del domingo veintiocho del Tiempo Ordinario B ofrecida por el sacerdote Don Juan Manuel Pérez Piñero bajo el epígrafe "ECOS DEL DÍA DEL SEÑOR"

Domingo 28º del T. Ordinario B                                                                    

Aquel joven que nos presenta el Evangelio de este domingo era muy bueno. Cuando Jesús le dice que, para heredar la vida eterna, tiene que cumplir los mandamientos, le responde: “Maestro, todo eso lo he cumplido desde pequeño”. Es lógico que Jesús se quedara mirándolo con cariño. Y como signo de su amor le invita a dar un paso más radical en su seguimiento y le dice: “Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dale el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego sígueme”. Pero aquel joven no aceptó el reto de Jesús, y se fue pesaroso porque era muy rico.

Pero a lo largo de la historia, ha habido muchos jóvenes que no se han marchado, que han aceptado gozosos la invitación. Comenzando por los apóstoles. De ahí que Pedro empiece a decirle a Jesús: “Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido…”.

Y después de los apóstoles, han sido muchos los que lo han dejado todo para seguir a Jesucristo y entregarse al servicio de la Iglesia, como sacerdotes, misioneros, religiosos y demás formas de consagración a Dios y a la Iglesia. Con frecuencia los encontramos trabajando aquí y allí, incluso, en los lugares más pobres de la tierra. ¡Cuántos ejemplos podríamos presentar!

Ellos y ellas pueden decir lo que escuchamos en la primera lectura: “Vino a mí un espíritu de sabiduría: la preferí a los cetros y a los tronos, y, en su comparación, tuve en nada la riqueza. No le equiparé la piedra más preciosa, porque todo el oro a su lado es un poco de arena y junto a ella la plata vale lo que el barro”.

Constatamos aquí a cuánto puede comprometernos la Palabra de Dios que, en la segunda lectura, se nos presenta “más tajante que espada de doble filo”.

Lo cierto es que a todos, jóvenes y mayores, el Señor nos llama a metas cada vez más altas en su seguimiento. De este modo, comprendemos que nunca podemos pararnos e instalarnos en ningún tipo de mediocridad o medianía pensando: “Tranquilo, ya está bien, ya cumples, no te preocupes más…”

¡La cuestión fundamental está es que no podemos contentarnos con ser buenos, porque el Señor nos llama a ser santos!

¡Cómo cambia la perspectiva de nuestra vida cuando nos hacemos estos planteamientos!

Y nadie “paga” como el Señor: “Cien veces más, en esta vida, con persecuciones, y, en la futura, vida eterna. No hay persona ni empresa en el mundo que dé más. Muchos consagrados lo han experimentado y nos dicen que es verdad. Lo que hace falta es que nos lo creamos nosotros, especialmente, la gente joven, cuando comienzan a sentirse llamados por el Señor, como ese joven que hoy es ordenado sacerdote en La Catedral de La Laguna.

No podemos olvidar que Jesucristo es el que mejor ha llevado todo esto a la práctica, pues Él, siendo rico, se ha hecho pobre para enriquecernos con su pobreza (2 Cor 8, 9).

Y, además de todo eso, Jesús nos pone en guardia sobre el peligro de las riquezas; no porque los bienes de la tierra sean malos sino porque se pueden usar mal; y, de hecho, con frecuencia se usan mal, hasta convertirlos en dioses, especialmente, el dinero. Y así tenemos “el dios dinero”. Jesús se refiere, en concreto, a “los que ponen su confianza en el dinero”.

S. Pablo nos advierte del peligro de “la codicia y la avaricia, que es una idolatría” (Col, 3, 5). Entonces nos sentimos fuertes ante Dios, prescindimos de Él, y podemos llegar a vivir en contra de Él.

Y no olvidemos que donde está nuestro tesoro, allí estará también nuestro corazón. (Mt 6, 21) ¡Y el corazón es lo fundamental!

Se trata, en definitiva, de conservar y mejorar nuestra capacidad de valorar tantas realidades que están más allá del dinero y de lo puramente material.

                                                                                                          ¡FELIZ DÍA DEL SEÑOR!


Publicado por verdenaranja @ 13:18  | Espiritualidad
 | Enviar

DOMINGO 28º DEL TIEMPO ORDINARIO B  

MONICIONES 

 

PRIMERA LECTURA

En la lectura, que ahora escucharemos, se hace un elogio de la sabiduría divina, poniéndola por encima de la salud, la belleza, el dinero y el poder. Para los cristianos Jesucristo es la Sabiduría de Dios. 

SEGUNDA LECTURA

            Continuando con la lectura de la Carta a los Hebreos, se nos enseña hoy, en pocas palabras, la eficacia y la fuerza tan extraordinaria que tiene la Palabra de Dios, capaz de penetrar hasta lo más profundo de nuestro ser. 

TERCERA LECTURA

            En el Evangelio que vamos a escuchar, constatamos cómo la Palabra de Dios puede comprometernos a cosas muy difíciles, pero el Señor nos da su ayuda y su gracia para conseguirlo.

            Aclamemos ahora  al Señor con el canto del aleluya. 

COMUNIÓN

            En la Comunión nos encontramos con Jesucristo, que es alimento y fuerza para progresar en su seguimiento.

            Pidámosle que nos ayude a cumplir cada día, con mayor perfección, su Palabra, de modo, que, en medio de las vicisitudes de nuestra vida, nos esforcemos por agradarle. De este modo nos sentiremos siempre ricos poseyéndole a Él. 


Publicado por verdenaranja @ 13:14  | Liturgia
 | Enviar
Jueves, 07 de octubre de 2021

Maxance AVRIAL. Association Hozana nos participa del siguiente artículo: 

Lectura orante del Rosario 

 

El próximo martes 12 de octubre, inicia un Rosario no como los otros, El Rosario orante-lanzado en conjunto por la Orden de los Dominicos y Hozana.

Una propuesta de meditación que revela la belleza, para algunos desconocida, de una lectura orante del Rosario. 

Una manera particular de acercarse del RosarioRezar el Rosario...puede ser un camino para aprender a VIVIR la vida cotidiana y todos

sus “misterios” –la alegría, el dolor, la esperanza–..., en clave cristiana, contemplando cómo Jesús lo hizo...

¿De qué se trata?

Una riqueza espiritual y un trabajo en conjunto. De un itinerario guiado orante,durante 9 días, cada persona será acompañada y podrá bañarse en la espiritualidad de la meditación contemplativa, gracias a una serie de 9 meditaciones en audio concebidas y realizadas por cinco comunidades dominicas en Argentina, España y Uruguay.

Así mismo, quienes se inscriban, contarán con un soporte escrito que presenta puntos de reflexión individual y comunitaria y extractos de Juan Pablo II para iluminar y alimentar la reflexión.

Melodías musicales en la oración. Una de las sorpresas que podrán llevarse los participantes es la meditación del última día, que presenta, una reflexión del dominico Fray Germán y una canción de su autoría que refleja en su título, parte de la esencia de este rezo orante, contemplativo y encarnado en la humanidad de cada uno: el Rosario y vida .

 

Instrumentos de meditación para los participantes:

Las “Tio” de la lectura orante del Rosario.

Esta propuesta del rezo del Rosario busca entrar en la meditación cristiana contemplativa proponiendo algunos instrumentos para ayudarnos en el camino:

Una “Lectio” con algunos textos de los papas Pablo VI, Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco, apropiadas para los misterios de cada día.

Una “Meditatio” con preguntas para reflexionar y actualizar los misterios a nuestra vida y nuestro contexto

Una “Visio”, mediante imágenes de artistas plásticos dominicos para visualizar algunos misterios

El momento de la “Oratio”. Acompañaremos a cinco comunidades dominicas en su rezo cotidiano del Rosario. Nos ayudaremos de sus cantos y sus breves reflexiones.

La “contemplatio” de los Misterios del Rosario nos invita a la transformación de la mirada. Mirando a Jesús, aprendemos a “mirar como Él”.

Hacia Jesús por medio de María

Una propuesta más allá de un rezo

El Rosario orante lanzado en conjunto con los Dominicos y Hozana es un Camino de Evangelio, es también una propuesta de predicación, de evangelización: contemplando a Jesús, comprendemos nuestra propia vida y descubrimos que toda situación humana –de gozo, de dolor, de luz...– está habitada por la gracia y nos disponemos a seguir a Jesús y aprender de Él. 


 | Enviar

 Association nos participa el siguiente artículo

Dos Teresas: Un camino


Un retiro espiritual con las santas carmelitas

En todas las épocas de la historia son grandes hombres y mujeres los que han cambiado el curso de los acontecimientos. Es impresionante comprobar lo que puede hacer un santo. El demonio tiene terror a aquéllos que ve que pueden llegar a ser santos, porque sabe que cuando el alma llega al estado unitivo con Dios, ésta se lleva consigo muchísimas almas. Por eso la mejor labor de evangelización que puede hacer un cristiano es ser santo, cada uno en su estado, pues la santidad es para todos.

Este mundo en el que vivimos necesita santas tan potentes como lo fueron las dos Teresas, Santa Teresa de Jesús y Santa Teresita del Niño Jesús, las dos carmelitas, contemplativas, místicas. Ellas con sus escritos y doctrina han guiado a muchas almas, por eso ambas son doctoras de la Iglesia y desde luego han cambiado el rumbo de la historia.

Ambas celebran su fiesta en octubre, Teresita del Niño Jesús el primero de octubre y  quince días después,  Teresa de Ávila, la maestra de la oración. Para esta ocasión, se lanza un retiro muy especial: Dos Teresas, un solo camino, Jesús. 15 meditaciones a partir de escritos de las dos santas, es un viaje hacia un encuentro con la humanidad de Jesús, para aprender a amar y a dejarse amar, para aprender a vencer las dificultades y vivir con mayor claridad.

Aunque cada una de las santas vivió caminos muy diferentes ambas tienen en común el gran amor que tuvieron a Jesús, y este amor fue la Luz que guió su vida. Santa Teresa de Jesús andariega por esos caminos fundando conventos. Santa Teresita del Niño Jesús viviendo su labor misionera de forma escondida y encontrando un caminito para ir directo a Jesús.

Enamoradas, audaces y atrevidas

Las dos fueron unas enamoradas de Jesús, tenaces, audaces, atrevidas. Su fuerza se la daba el Resucitado que las atraía hacia sí. Cada una de ellas nos marcó un camino que conducía a Jesús. Teresa de Jesús maestra de oración nos enseña a orar y a entrar en nuestro castillo interior y con su humildad nos cuenta como ella misma tuvo muchas dificultades en este camino y nos alienta a no dejar nunca de orar. Teresita de Jesús nos lleva a Jesús por el camino de los pequeñitos, es la que nos anima a subir a Jesús en ascensor, el ascensor de la gracia al que suben los que se sienten pequeños, pobres y pecadores.

¿Existe algo más maravilloso que poder conocer y sentir el Amor de Dios?

La solución para este mundo convulso en el que vivimos es el Amor. Sólo el Amor nos salvará. Y este Amor es a una persona, Jesús, que está vivo y resucitado.

Sólo los que de verdad experimentan este amor pueden ayudar a aquellos que todavía no lo han descubierto. Las dos Teresas lo hicieron y lo hacen ahora con su doctrina, con su obra, con su vida.

Un camino de felicidad y amor

La vida de estas dos santas es un camino de felicidad y amor pues como escribió el Padre Arintero en su gran obra “Evolución Mística”:

 “Los que piensan que la vida de los místicos es sombría y triste, como llena de oscuridades sensibles y sembrada de cruces, ésos no saben lo que es la felicidad. Las mismas cruces llevadas por amor de Aquel que las ennobleció con su Sangre, son más dulces que todas las dulzuras terrenas, y esas aparentes oscuridades que se encuentran como en el vestíbulo de la luz divina, resultan más claras y alegres que todas las luces humanas. Y las inefables consolaciones y admirables ilustraciones que entre las pruebas se intercalan y se prolongan cada vez más, no tienen en todos los placeres del mundo juntos nada que les sea comparable, pues son ya presagios de la gloria eterna. Por gozarlas un solo momentos se darían por bien empleados todos los trabajos que pueden caber en esta vida…”

Pues entonces adentrémonos en este camino de estas santas, de estas místicas, de estas mujeres enamoradas que supieron elegir el camino del Amor, el camino de la salvación y de la alegría. Para comenzar puedes participar en el retiro espiritual en línea para aprender a amar, del 1 al 15 de octubre.

Este es el secreto de la felicidad que necesita nuestro mundo. ¡Tómalo y compártelo a tu alrededor!

 

María Jesús Esteban, de Hozana


 | Enviar
S?bado, 02 de octubre de 2021

Reflexión a las lecturas del domingo veintisiete del Tiempo Ordinario B ofrecida por el sacerdote Don Juan Manuel Pérez Piñero bajo el epígrafe "ECOS DEL DÍA DEL SEÑOR"

Domingo 27º del T. Ordinario B

 

La cuestión del divorcio no es nueva. En el país de Jesús también se discutía sobre el divorcio. Y también había una especie de “ley de divorcio” que daba la posibilidad de dar a la mujer el “acta de repudio” y casarse con otra. Es lo que contemplamos en el Evangelio de este domingo en el que unos fariseos, con mala intención, van a pedirle al Señor su opinión sobre este tema: “¿Le es lícito a un hombre repudiar a su mujer?”

La respuesta del Señor es admirable. Va a la raíz de la cuestión planteada: El matrimonio no es un invento humano que se deja a la libre voluntad de cada uno. Dios es el Creador del matrimonio, y lo dotó de propiedades y normas propias de acuerdo con su naturaleza.

¿Y quién entiende más de una cosa que el que la hizo? Cuando manejamos, por ejemplo, un electrodoméstico cualquiera, tenemos que adaptarnos a las normas del que lo fabricó, porque, de lo contrario, se quema o se estropea enseguida.  

Y además, si se unen el hombre y la mujer para formar “una sola carne”, ¿quién podrá separar lo que es una sola carne, una sola cosa?

Por eso, cuando en la casa los discípulos vuelven a preguntarle sobre lo mismo, Jesucristo les dice que el que se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio y en el caso de la mujer, lo mismo.

¡Así es el matrimonio cuando sale de las manos de Dios! ¡Y la liturgia de hoy nos aproxima a esa realidad maravillosa!

A pesar de todo, modernamente las leyes civiles han introducido el divorcio, como una solución a la problemática de la pareja que no marcha bien. 

Pero más que discutir de normas y leyes, el cristiano busca en la Palabra de Dios y en la doctrina de la Iglesia, la verdadera respuesta. Y es ésta: “La Iglesia, acogiendo y meditando fielmente la Palabra de Dios, ha enseñado solemnemente y enseña que el matrimonio de los bautizados es uno de los siete sacramentos de la Nueva Alianza”. (San Juan Pablo II. F. C. 13). Es decir, que el matrimonio en la Iglesia es fuente de gracia y de ayuda para los esposos cristianos. ¡Y esta es la Buena Noticia que la Iglesia, de oriente a occidente, anuncia cada día en el mundo!

Pero los sacramentos, para ser provechosos, necesitan una adecuada preparación, celebración y vivencia. Me preocupa mucho la preparación de los novios para el matrimonio y me suelo entender bien con “las parejas de hecho”, que, con frecuencia, suelen acoger la Buena Noticia del Matrimonio Cristiano cuando se les presenta de un modo adecuado.

¡Cuántas gracias hemos de darle al Señor por el don del matrimonio y porque hace posible que tantos matrimonios vivan felices!

Pero no podemos olvidar que son también muchos los que, a pesar de todo, no han conseguido, en su matrimonio, el bienestar que soñaron. La Iglesia, a la que llamó el Papa San Juan XXIII “Madre y Maestra”, al exponer su doctrina, no mira con dureza e insensibilidad a los que, en su matrimonio, han tenido que optar por otro camino. (San Juan Pablo II. F. C. 84).

El salmo 127, que usamos este domingo de salmo responsorial, canta el bienestar familiar del que teme al Señor y sigue sus caminos.

                                                                                                           ¡FELIZ DÍA DEL SEÑOR!


Publicado por verdenaranja @ 12:09  | Espiritualidad
 | Enviar

 DOMINGO XXVII DEL T. ORDINARIO B  

 MONICIONES 

 

PRIMERA LECTURA

            Con el estilo característico de los primeros capítulos del Génesis, la Palabra de Dios nos enseña que Dios creó al hombre y a la mujer para que formasen, en el matrimonio, una unión tan íntima y tan grande que nadie la pueda romper.

            Escuchemos. 

SALMO

La vida en familia, los hijos y el trabajo son bendición de Dios. Con el salmista pidamos al Señor que nos bendiga todos los días de nuestra vida. 

SEGUNDA LECTURA

            Desde hoy hasta el final de año litúrgico, leeremos, como segunda lectura, fragmentos de la Carta a los Hebreos. Es la exposición más bella y profunda sobre Jesucristo de todo el Nuevo Testamento. Escuchemos con atención la lectura de hoy. 

TERCERA LECTURA

La  pregunta que los fariseos le hacen a Jesús, con mala intención, le da pie para exponer la verdadera doctrina sobre la estabilidad del matrimonio cristiano.

Pero antes de escuchar el Evangelio, cantemos el aleluya. 

COMUNIÓN

            En la Comunión experimentamos la grandeza del amor de Dios para con nosotros. Él nos ofrece el Cuerpo y la Sangre de Cristo, como alimento y fuerza para nuestra vida de cada día. Pidámosle que todos, especialmente los esposos cristianos, vivamos en el amor.


Publicado por verdenaranja @ 12:06  | Liturgia
 | Enviar